
Ola de frío: restringen el GNC y la industria enfrenta recortes de gas
Benjamin EncinaLa llegada de una nueva ola de frío volvió a poner bajo presión al sistema energético argentino y provocó restricciones en el suministro de GNC para estaciones de servicio y usuarios industriales. Las distribuidoras de gas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) suspendieron hasta nuevo aviso parte del suministro contratado bajo la modalidad “interrumpible”, con el objetivo de evitar una caída de presión en los gasoductos.
Se trata del cuarto episodio de restricciones de la temporada, en un contexto marcado por temperaturas particularmente bajas y un fuerte incremento del consumo residencial de gas.
Por qué restringieron el GNC
La principal causa es el salto de la demanda residencial durante los días de frío intenso. Ante la necesidad de garantizar el abastecimiento de los hogares, las distribuidoras deben aplicar el esquema de prioridades establecido para situaciones de tensión en la red.
Las restricciones comenzaron durante el fin de semana en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires. En La Plata, la medida impactó sobre las estaciones de GNC y también sobre establecimientos industriales. En Mar del Plata, la interrupción del suministro interrumpible comenzó durante la medianoche.
El objetivo de las empresas distribuidoras es mantener la presión necesaria en los gasoductos y evitar que el aumento del consumo domiciliario genere problemas de abastecimiento.

El frío disparó el consumo
Las condiciones meteorológicas explican buena parte de la situación. Durante el fin de semana, en distintos sectores de Buenos Aires se registraron temperaturas mínimas de 4°C, mientras que las máximas apenas alcanzaron los 13°C.
En Mar del Plata, además de temperaturas cercanas a los 4°C, se registraron ráfagas de viento de hasta 59 kilómetros por hora, lo que incrementó la sensación térmica y la demanda energética.
Para el comienzo de la semana, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipó que las bajas temperaturas continuarían, con una mínima estimada de alrededor de 3°C para el lunes en el área metropolitana.
También afecta a la industria
El problema no se limita a las estaciones de servicio. La restricción del gas también genera consecuencias sobre distintas actividades industriales.
Uno de los sectores afectados es el de las ladrilleras, cuya producción depende directamente del suministro de gas natural. De acuerdo con fuentes del sector, algunas empresas recibieron una reducción de aproximadamente 30% de su consumo habitual.
Esta situación obliga a las industrias a disminuir su ritmo de producción mientras permanezcan vigentes las restricciones.
Qué significa que una estación tenga un contrato interrumpible
El término “interrumpible” hace referencia a un tipo de contrato mediante el cual determinados usuarios aceptan que su suministro pueda ser reducido o suspendido cuando existen problemas de capacidad o aumentos extraordinarios de la demanda.
Esto significa que una estación de servicio no necesariamente queda inmediatamente sin gas. Puede continuar despachando hasta alcanzar el cupo garantizado por un contrato firme, pero el volumen adicional correspondiente al contrato interrumpible queda suspendido hasta que la situación del sistema se normalice.
Además, superar el volumen autorizado puede generar importantes consecuencias económicas. La normativa establece una multa equivalente al valor de un litro de nafta súper por cada metro cúbico excedido, lo que prácticamente elimina el margen comercial para vender por encima del cupo permitido.
Los hogares tienen prioridad
El sistema nacional establece un orden de prioridades para el despacho de gas. En situaciones de tensión, los hogares, hospitales y escuelas tienen prioridad sobre otros usuarios.
Las estaciones de servicio y determinadas industrias se encuentran en una posición inferior dentro de esa escala, por lo que son las primeras en sufrir restricciones cuando la capacidad de transporte del sistema llega a su límite.
Desde el sector energético explicaron que esta metodología busca garantizar que el gas disponible sea destinado principalmente a los usuarios considerados esenciales.
El problema está en el transporte
Uno de los puntos centrales señalados por representantes del sector es que el inconveniente no estaría relacionado principalmente con la falta de gas producido, sino con la capacidad de transporte disponible durante los picos de demanda.
Óscar Olivero, vicepresidente de la Cámara de GNC, explicó que la Argentina cuenta con una red de gasoductos con capacidad para transportar aproximadamente 120 millones de metros cúbicos diarios.
Según explicó, esa capacidad resulta suficiente durante aproximadamente ocho o nueve meses del año, pero durante los períodos de frío extremo la demanda residencial puede crecer de manera considerable y llevar al sistema hasta su límite.
El consumo residencial puede multiplicarse
Uno de los datos más relevantes aportados por el sector es la diferencia entre el consumo residencial habitual y el que se registra durante jornadas de frío extremo.
En condiciones normales, el consumo residencial representa alrededor del 14% de la demanda total de gas. Sin embargo, durante los días de temperaturas muy bajas, esa participación puede llegar a ubicarse entre 60% y 70%.
Ese salto genera una enorme presión sobre la infraestructura disponible y obliga a modificar temporalmente el orden de abastecimiento.
Es la cuarta restricción de la temporada
La medida actual no constituye un hecho aislado. Según la información difundida por el sector, se trata de la cuarta restricción de GNC de la temporada invernal.
En los tres episodios anteriores, el sistema aplicó un esquema similar: se priorizó el abastecimiento de los usuarios residenciales y servicios esenciales, mientras que se restringió el suministro destinado a estaciones de GNC y parte de la actividad industrial.
Las restricciones se mantienen mientras persistan las condiciones de alta demanda y presión sobre la red. Una vez que el consumo residencial disminuya y el sistema recupere margen de transporte, las distribuidoras podrán comenzar a normalizar progresivamente el suministro.
El episodio vuelve a poner en evidencia uno de los desafíos del sistema energético argentino durante el invierno: aunque el país cuenta con una importante producción de gas natural, los picos extraordinarios de consumo pueden generar cuellos de botella en la infraestructura de transporte y obligar a restringir temporalmente el suministro a determinados sectores.


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