
Nazur pidió a Nación hacerse cargo del mantenimiento de las rutas nacionales en Tucumán
Benjamin EncinaEl Gobierno de Tucumán volvió a reclamar a la Nación que asuma el mantenimiento y la recuperación de los aproximadamente 600 kilómetros de rutas nacionales que atraviesan la provincia. El planteo fue realizado por el ministro de Obras, Infraestructura y Transporte Público, Marcelo Nazur, quien cuestionó además el destino de los recursos recaudados específicamente para el sistema vial.
La discusión tomó fuerza luego de que trascendiera que más de $1 billón de fondos del Sistema Vial Integrado (SisVial) permanecen colocados en instrumentos financieros y no fueron destinados a obras en las rutas nacionales. Estos recursos se financian principalmente mediante el impuesto a los combustibles y tienen una asignación específica vinculada con la infraestructura vial.
Según los datos citados en la investigación que originó el debate, desde el comienzo de la gestión del presidente Javier Milei se habrían recaudado alrededor de $1,5 billones a través del SisVial, aunque una parte importante no habría sido aplicada a obras viales. Desde Tucumán consideran que esos recursos deberían volcarse a la reparación, conservación y recuperación de las rutas nacionales.

El reclamo de Tucumán
Nazur sostuvo que los fondos que tienen una asignación específica deben utilizarse para el objetivo para el cual fueron recaudados. En ese sentido, reclamó que el dinero destinado al sistema vial se transforme en obras concretas sobre las rutas que atraviesan la provincia.
El funcionario remarcó que el mantenimiento de estos corredores no es solamente una cuestión de infraestructura, sino también de seguridad vial, conectividad y desarrollo económico.
Los aproximadamente 600 kilómetros de rutas nacionales que atraviesan Tucumán son utilizados diariamente por miles de vehículos y cumplen un papel fundamental para el traslado de producción agrícola e industrial, el transporte de cargas, el turismo y la conexión entre distintas localidades.
Entre los corredores estratégicos se encuentra la Ruta Nacional 9, uno de los principales ejes de comunicación del NOA, además de otros tramos nacionales que conectan Tucumán con las provincias vecinas.
Nazur ya había planteado esta situación meses atrás y había advertido sobre el “deterioro exponencial” de las rutas nacionales. En aquella oportunidad también había reclamado fondos nacionales para avanzar con obras consideradas fundamentales para mejorar la conectividad de la provincia.

La Provincia rechaza hacerse cargo de las rutas nacionales
El reclamo también se relaciona con la posibilidad de que el Gobierno nacional transfiera determinados tramos de rutas nacionales a las provincias.
En julio, Nazur había dejado clara la posición de la administración de Osvaldo Jaldo: Tucumán no aceptará hacerse cargo de las rutas nacionales que corresponden a la jurisdicción federal.
“Cada jurisdicción se debe hacer cargo de las rutas que le corresponden”, había señalado el ministro. Además, explicó que mientras la Provincia sostiene el mantenimiento de su propia red vial, la Nación debe asumir las obras correspondientes a los corredores nacionales.
La diferencia de jurisdicciones es uno de los puntos centrales de la discusión. Tucumán cuenta con una red vial provincial de más de 1.000 kilómetros, sobre la cual la administración local viene ejecutando tareas de mantenimiento y distintas obras. En cambio, el Ejecutivo provincial sostiene que no cuenta con los recursos necesarios para asumir además otros 600 kilómetros de rutas nacionales.
Desde la Provincia ya habían advertido que podrían colaborar en situaciones puntuales, pero sin asumir la responsabilidad total sobre la red nacional. La postura oficial es que Nación debe garantizar el mantenimiento de la infraestructura que permanece bajo su jurisdicción.
Una discusión que afecta a la producción y al turismo
Para el Gobierno tucumano, el estado de las rutas nacionales tiene un impacto directo sobre la economía provincial. Los corredores permiten trasladar la producción hacia otros puntos del país y conectan a Tucumán con los principales mercados del Norte Grande.
El deterioro de las calzadas puede generar mayores costos para el transporte, aumentar los tiempos de viaje y afectar la seguridad de quienes circulan diariamente por estos caminos.
Además, las rutas cumplen un papel fundamental para el turismo, especialmente durante los períodos de mayor movimiento hacia los principales destinos de Tucumán y de las provincias del NOA.
Por ese motivo, Nazur insiste en que la discusión sobre el destino de los recursos viales debe traducirse en obras concretas y no solamente en decisiones financieras o presupuestarias.
El fondo vial vuelve al centro de la discusión
El conflicto entre Tucumán y la Nación se produce en medio de una discusión más amplia sobre el funcionamiento del SisVial, los fondos provenientes del impuesto a los combustibles y el financiamiento de la obra pública nacional.
Desde la Provincia consideran que existe una contradicción entre la falta de mantenimiento de las rutas y la existencia de recursos que fueron recaudados específicamente para sostener la infraestructura vial.
Por eso, el planteo de Nazur apunta a dos cuestiones concretas: que los fondos viales sean utilizados para las obras para las que fueron recaudados y que la Nación se haga cargo del mantenimiento de los 600 kilómetros de rutas nacionales que atraviesan Tucumán.
Mientras continúa la discusión sobre el futuro esquema de gestión de las rutas, el Gobierno provincial mantiene su postura de no aceptar el traspaso de responsabilidades sin los recursos correspondientes y exige que el Estado nacional garantice la conservación, reparación y seguridad de los corredores que permanecen bajo su jurisdicción.


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