
Terremoto en Colombia: al menos 240 muertos y una carrera contrarreloj para encontrar sobrevivientes
Benjamin EncinaColombia atraviesa una de las mayores tragedias naturales de los últimos años después de que un terremoto de magnitud 7,4 sacudiera gran parte del país y dejara, según los balances difundidos por autoridades regionales, al menos 240 muertos y más de 1.300 heridos. Los equipos de emergencia continúan trabajando contrarreloj para localizar a personas que podrían permanecer atrapadas entre los escombros de edificios y viviendas derrumbadas.
El movimiento telúrico ocurrió el lunes 10 de agosto a las 7:34 de la mañana, hora local, y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento de Chocó, cerca de los límites con Valle del Cauca y Risaralda, dos de las zonas que sufrieron mayores consecuencias. El temblor se sintió en diferentes regiones del país y también fue percibido en zonas de Ecuador y Panamá.
Entre las ciudades más afectadas aparecen Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, donde se registraron derrumbes, edificios colapsados, daños en viviendas y problemas en distintos servicios. Los hospitales de algunas de las zonas afectadas se encuentran bajo una fuerte presión por la cantidad de personas que necesitan atención médica.
Uno de los principales focos de la emergencia se encuentra en Cali, donde las autoridades reportaron una gran cantidad de personas cuyo paradero todavía no pudo ser confirmado. Los familiares continúan recorriendo hospitales y zonas afectadas mientras los equipos especializados realizan tareas de búsqueda entre las estructuras destruidas.

En Pereira, otra de las ciudades más golpeadas, los rescatistas trabajan en sectores donde quedaron completamente destruidos edificios y viviendas. Las tareas se realizan con maquinaria y también con intervención manual para evitar nuevos desprendimientos que puedan poner en riesgo a las personas atrapadas y a los propios socorristas.
El balance de víctimas continúa siendo actualizado y existen diferencias entre los reportes de las autoridades regionales y el Gobierno nacional. Mientras distintos organismos regionales informaron al menos 240 fallecidos, el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, comunicó en una conferencia de prensa un balance oficial de 181 muertos y 2.595 heridos, además de 195 personas desaparecidas.
El Gobierno también informó daños materiales de gran magnitud. Según el balance presentado por el mandatario, hay 1.136 viviendas destruidas, otras 8.357 viviendas afectadas, 48 edificios colapsados y 74 vías dañadas. Estas cifras permanecen sujetas a actualización debido a que los equipos todavía realizan relevamientos en las zonas afectadas.
La emergencia también provocó dificultades en las comunicaciones, cortes y problemas de abastecimiento en algunas localidades. En sectores de la región cafetera, los habitantes enfrentaron dificultades para acceder a servicios básicos mientras los equipos de emergencia intentaban restablecer la normalidad.
Otro factor que complica las tareas de rescate es la aparición de réplicas. El Servicio Geológico Colombiano registró decenas de nuevos movimientos después del terremoto principal, por lo que los rescatistas deben avanzar con extrema precaución en estructuras que podrían encontrarse debilitadas.
A pesar de la magnitud de la tragedia, las tareas de rescate también dejaron escenas de esperanza. En Cali, los equipos de emergencia lograron rescatar a un bebé de seis meses y a su madre que habían quedado atrapados entre los restos de una vivienda. En total, se informó que 86 personas fueron rescatadas en Cali durante las primeras tareas de emergencia.
La búsqueda continúa con la participación de rescatistas, policías, militares, voluntarios y vecinos, que trabajan en diferentes puntos de las ciudades afectadas. Los equipos especializados revisan cuidadosamente los escombros y utilizan diferentes métodos para detectar posibles señales de vida.
La magnitud del desastre también generó una respuesta internacional. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció la disponibilidad de hasta US$300 millones en financiamiento contingente para emergencias, además de US$500.000 en asistencia humanitaria. Estados Unidos también anunció el envío de un equipo especializado en respuesta ante desastres para colaborar con las autoridades colombianas.
México, por su parte, informó que preparó un contingente de 255 militares especializados en búsqueda y rescate, además de medicamentos, alimentos y equipamiento, a la espera de una solicitud formal de asistencia por parte del Gobierno colombiano.
La tragedia mantiene en alerta a todo el país mientras las autoridades continúan evaluando los daños y actualizando el número de víctimas. La prioridad durante las próximas horas será localizar a las personas desaparecidas y atrapadas, asistir a los heridos y garantizar el acceso a los servicios básicos en las zonas más afectadas.
Con 240 muertos según los balances regionales, más de 1.300 heridos, edificios destruidos y cientos de personas aún sin localizar, Colombia enfrenta una carrera contrarreloj en la que cada minuto resulta determinante para quienes todavía podrían encontrarse con vida bajo los escombros.


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