
Denuncian una agresión verbal y racista contra un juvenil de Atlético Tucumán
Benjamin EncinaLo que debía ser una jornada de fútbol juvenil terminó generando una fuerte preocupación en el ámbito deportivo tucumano. La familia de Abdul Ndiaye, jugador de las divisiones formativas de Atlético Tucumán, denunció que el niño, de 11 años, habría sufrido una agresión verbal de carácter racista durante un partido disputado en el complejo Natalio Mirkin.
Según relató su madre, Sofía, el episodio se produjo luego de que Abdul fallara una oportunidad de gol. Desde la tribuna, una mujer habría comenzado a insultarlo y, de acuerdo con el testimonio de la familia, uno de los términos utilizados habría hecho referencia al color de piel del menor.
La situación generó un fuerte malestar en la madre del futbolista, quien decidió reclamar ante la persona que habría realizado los dichos. Según su versión, la mujer intentó justificar el insulto argumentando que utilizaba esa misma expresión para referirse también a su propio hijo.
La discusión rápidamente elevó su tono y otros adultos presentes se habrían involucrado en el cruce. El episodio terminó afectando directamente a Abdul, quien presenció la situación y quedó visiblemente conmocionado.
La madre contó que su hijo estuvo cerca de quebrarse emocionalmente, aunque posteriormente intentó tranquilizarla. En medio del momento, el pequeño llegó a compararse con Vinícius Jr., futbolista brasileño que también ha sido víctima de episodios de racismo en el fútbol, y sostuvo: “Los que me critican son mis fans”.

La situación también habría requerido la intervención de autoridades deportivas. Según el relato de la familia, el coordinador de Atlético Tucumán, Víctor Jiménez, intervino para intentar calmar la situación y manifestó que trasladaría lo ocurrido a la dirigencia del club.
Posteriormente, personal de seguridad habría solicitado a Sofía y Abdul que abandonaran el predio. Más tarde, la madre recibió un llamado de Carlos Aguirre, representante de San Martín, quien le informó que podía realizar una denuncia formal por escrito.
Hasta el momento, la familia sostiene que no recibió una disculpa formal por parte de San Martín. El hecho generó preocupación porque involucra a un menor de edad y se produjo dentro de un ámbito donde debería primar el respeto, la formación deportiva y la convivencia entre chicos y familias.
El episodio volvió a poner sobre la mesa la necesidad de contar con protocolos claros contra la discriminación y el racismo en el fútbol infantil y juvenil. La situación no quedó reducida únicamente a un enfrentamiento entre adultos, ya que el principal afectado fue un niño que se encontraba participando de una actividad deportiva.
Desde el entorno de Abdul reclamaron que el caso sea tomado con seriedad y que las instituciones involucradas puedan analizar lo ocurrido. También plantearon la necesidad de que este tipo de situaciones no sean naturalizadas en las tribunas de las divisiones formativas.
El caso generó repercusión en el ambiente del fútbol tucumano y abrió un debate sobre el comportamiento de los adultos durante los partidos de inferiores. La expectativa está puesta ahora en las posibles respuestas institucionales de Atlético Tucumán, San Martín y de los organismos responsables de la competencia.
Más allá de la rivalidad deportiva, la denuncia vuelve a recordar que el fútbol juvenil debe ser, ante todo, un espacio de formación, respeto e inclusión, donde los chicos puedan disfrutar del deporte sin ser víctimas de agresiones discriminatorias.


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