Primavera bajo alerta: prevén más calor y tormentas intensas por El Niño

Los nuevos modelos climáticos elevan la intensidad prevista de El Niño y anticipan temperaturas excepcionales y mayor riesgo de tormentas.
Mundo14 de agosto de 2026Benjamin EncinaBenjamin Encina

El fenómeno de El Niño vuelve a generar preocupación entre los especialistas por la rápida intensificación de las condiciones cálidas en el Pacífico ecuatorial. Las últimas actualizaciones de los modelos climáticos elevaron las proyecciones para los próximos meses y anticipan una primavera con temperaturas excepcionalmente altas, además de un escenario favorable para la aparición de tormentas severas en distintas regiones de la Argentina.

Uno de los datos que más llamó la atención surge de las nuevas estimaciones del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF). El organismo prevé un calentamiento extraordinario del Pacífico durante el trimestre octubre-noviembre-diciembre, con valores que podrían superar los registros habituales para esta época del año.

A su vez, las proyecciones internacionales volvieron a poner sobre la mesa la posibilidad de un denominado “Súper El Niño”. La actualización del Instituto Internacional de Investigación sobre el Clima y la Sociedad (IRI), de la Universidad de Columbia, contempla un escenario en el que las anomalías de temperatura en la región Niño 3.4 podrían superar los 3 °C entre octubre y diciembre.

Este fenómeno no significa que toda la Argentina vaya a experimentar exactamente las mismas condiciones. Su impacto depende de la región, la época del año y la interacción con otros factores atmosféricos. Sin embargo, los especialistas advierten que el centro y noreste argentino, especialmente durante la primavera y el verano, podrían quedar expuestos a períodos de lluvias intensas, tormentas fuertes y posibles inundaciones.

el-nino-lluvia

En particular, el Litoral y el noreste del país aparecen entre las zonas que requieren mayor seguimiento. La combinación de temperaturas elevadas, mayor disponibilidad de humedad y condiciones atmosféricas favorables puede generar episodios de precipitaciones muy abundantes en períodos cortos.

Otro factor que preocupa es el comportamiento de los grandes ríos de la región. Las lluvias intensas registradas en el sur de Brasil ya repercutieron sobre los caudales de los ríos Iguazú, Uruguay y Paraná. Si el fenómeno de El Niño mantiene su intensidad, podrían aumentar los riesgos de crecidas y desbordes en sectores de la cuenca del Plata.

El contexto climático también está condicionado por el calentamiento global, que incrementa la cantidad de humedad disponible en la atmósfera y puede potenciar algunos eventos extremos asociados a El Niño. Por ese motivo, los especialistas remarcan que no debe analizarse el fenómeno de manera aislada.

Los modelos coinciden en que la etapa de mayor intensidad podría producirse hacia la primavera y el verano 2026-2027, aunque todavía existen márgenes de incertidumbre propios de los pronósticos a mediano y largo plazo. Las estimaciones deberán actualizarse durante las próximas semanas a medida que se conozca la evolución de las temperaturas del Pacífico.

Para la Argentina, el escenario obliga a mantener un seguimiento permanente de los pronósticos, especialmente en las zonas con antecedentes de inundaciones y tormentas severas. La evolución de El Niño será clave para determinar cómo se comportarán las lluvias y las temperaturas durante la próxima primavera y el verano.

Por ahora, el dato central es que las nuevas proyecciones reforzaron el escenario de un El Niño fuerte, con la posibilidad de temperaturas muy elevadas en el Pacífico y un aumento de la actividad de tormentas en sectores de Sudamérica. Los especialistas aclaran que esto no permite anticipar un evento puntual con meses de anticipación, pero sí marca un escenario climático que deberá ser monitoreado de cerca.

Artículos relacionados