Nueve años después del ARA San Juan, un submarino regresó a Mar del Plata

El submarino brasileño Humaitá llegó a la Base Naval para participar de un ejercicio conjunto con la Armada Argentina.
Nacionales17 de agosto de 2026Benjamin EncinaBenjamin Encina

Después de casi nueve años, un submarino volvió a amarrar en la Base Naval de Mar del Plata, en un hecho cargado de significado para la ciudad y para la Armada Argentina. Se trata del Humaitá, una unidad de la Marina de Brasil que arribó para participar del Ejercicio Binacional Fraterno XXXIX, una operación conjunta entre las fuerzas navales de ambos países.

El submarino brasileño llegó alrededor de las 8 de la mañana, luego de haber zarpado la semana anterior desde Brasil. La presencia de una unidad de este tipo en Mar del Plata adquiere una relevancia especial porque no se producía desde antes de la tragedia del ARA San Juan, ocurrida en noviembre de 2017. El submarino argentino había partido desde Mar del Plata el 25 de octubre de 2017 y perdió contacto con la Armada el 15 de noviembre de ese año.

El Humaitá pertenece a la moderna clase Riachuelo y fue incorporado al servicio activo de la Marina brasileña en 2024. Este despliegue representa, además, su primera operación internacional desde su incorporación, convirtiéndose en una presencia destacada de Brasil en aguas argentinas.

Screenshot_20260817_151257_Gallery

La llegada se encuentra directamente vinculada con el Ejercicio Fraterno XXXIX, una operación de adiestramiento que busca mejorar la preparación y la interoperabilidad entre las fuerzas navales de Argentina y Brasil. El ejercicio contempla distintas etapas de planificación, coordinación y entrenamiento conjunto.

El movimiento de unidades comenzó un día antes con el arribo a la Base Naval del Guillobel, un buque brasileño de apoyo submarino. También participan las fragatas brasileñas Unión y Tamandaré, mientras que por parte argentina intervienen unidades de la Armada destinadas a las actividades previstas dentro del ejercicio.

El Fraterno es una de las principales instancias de cooperación militar entre ambos países y se desarrolla de manera sostenida desde 1978, con el objetivo de fortalecer la coordinación operacional y el entrenamiento de las dotaciones.

Para Mar del Plata, el regreso de un submarino tiene además una fuerte dimensión simbólica. La ciudad mantiene un vínculo directo con la historia del ARA San Juan, cuya última partida desde la Base Naval ocurrió pocos días antes de que se iniciara la tragedia que conmocionó al país y dejó 44 tripulantes fallecidos.

El arribo del Humaitá no tiene relación con una operación vinculada al ARA San Juan, sino que responde a una actividad de cooperación naval entre Argentina y Brasil. Sin embargo, el contexto histórico convierte la llegada en un acontecimiento particularmente significativo para la comunidad marplatense.

El ejercicio permitirá a las fuerzas participantes desarrollar actividades de adiestramiento combinado y profundizar los mecanismos de coordinación entre las dos Armadas. Para Argentina, además, representa una oportunidad para mantener y fortalecer sus capacidades de operación conjunta en el Atlántico Sur.

La presencia del submarino brasileño marca así un nuevo capítulo para la actividad naval en Mar del Plata y, al mismo tiempo, recupera una imagen que durante casi una década había estado ausente de la Base Naval: la de un submarino amarrado nuevamente en sus instalaciones.

Artículos relacionados