Encuesta de la UBA: crece el desapego político y el 42% no elige ningún partido

El fenómeno de “ningunismo” alcanzó un récord y crece el desinterés por la política de cara a las elecciones de 2027.
Nacionales19 de agosto de 2026Benjamin EncinaBenjamin Encina

El escenario político argentino atraviesa una transformación marcada por el creciente desapego partidario. Un estudio del observatorio Pulsar de la Universidad de Buenos Aires (UBA) reveló que el 42% de los argentinos no simpatiza ni se identifica con ningún partido o espacio político, el nivel más alto registrado en la serie.

El dato surge del informe anual “Creencias Sociales 2026”, elaborado por el observatorio de la UBA, que analiza las percepciones, valores y actitudes de la sociedad argentina. El relevamiento muestra que el denominado “ningunismo” se consolidó como un fenómeno transversal y que su crecimiento se hizo particularmente visible desde 2024.

La cifra adquiere especial relevancia porque representa un universo electoral de enorme peso frente a los principales espacios políticos. A poco más de un año de las próximas elecciones presidenciales de 2027, el dato plantea un desafío tanto para el oficialismo como para la oposición, que deberán intentar captar a un electorado cada vez más distante de las estructuras partidarias tradicionales.

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Otro de los números centrales del estudio es el 63% de desinterés por la política, una cifra que aumentó 18 puntos porcentuales respecto de 2025. En otras palabras, aproximadamente seis de cada diez argentinos manifiestan poco o ningún interés por la actividad política general.

Sin embargo, los investigadores advierten que no identificarse con un partido no significa necesariamente no tener una posición ideológica. El fenómeno atraviesa diferentes edades, géneros y niveles educativos, por lo que no puede asociarse exclusivamente con un determinado sector de la sociedad.

El centro político gana espacio

El estudio también analizó cómo se ubican ideológicamente los argentinos mediante una escala del 1 al 10, donde los valores más bajos representan posiciones de izquierda y los más altos, de derecha.

El 36% eligió el número 5, mientras que al sumar las posiciones 5 y 6, el porcentaje llega al 43%. El promedio ideológico de la población se ubicó en 5,3, prácticamente en el centro de la escala.

Entre quienes no se identifican con ningún partido, el promedio fue todavía más cercano al centro: 5,1. Para los investigadores de Pulsar UBA, esto permite interpretar al centro como una especie de refugio frente a la polarización política.

Mayor tolerancia en la vida personal

La investigación también mostró que las diferencias políticas parecen tener cada vez menos peso en algunos vínculos personales.

Según el relevamiento, el 70% de los argentinos podría formar pareja con una persona que tenga una posición política opuesta. Además, ocho de cada diez rechazaron la idea de juzgar a otra persona únicamente por sus convicciones políticas.

Pero esa mayor tolerancia en el ámbito privado convive con una fuerte desconfianza social. Otro dato destacado del relevamiento señala que el 71% considera que actualmente no se puede confiar en la mayoría de las personas.

A su vez, solamente el 10% participa activamente en estructuras políticas o asociativas, lo que refuerza la imagen de una sociedad cada vez más alejada de las formas tradicionales de participación colectiva.

Un desafío para 2027

El crecimiento del “ningunismo” aparece como uno de los principales desafíos del escenario político argentino de cara a 2027. Tanto el Gobierno como el peronismo y el resto de los espacios deberán disputar la atención de un electorado que, según el estudio, muestra cada vez menos interés por las estructuras partidarias.

El fenómeno no implica necesariamente que ese 42% vaya a votar en blanco o que permanezca al margen de las elecciones. La falta de identificación partidaria puede coexistir con una decisión electoral concreta y cambiar durante una campaña.

Por eso, el dato de la UBA no solamente refleja el presente político, sino que también plantea una incógnita hacia las próximas elecciones: qué espacio será capaz de convencer a un electorado que hoy, mayoritariamente, no siente que ningún partido lo represente.

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