
Empleo formal en caída: se perdieron 241.000 puestos y el salario mínimo bajó 40,5%
Benjamin EncinaEl mercado laboral argentino atraviesa un escenario de fuerte deterioro. Un informe elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, reveló que desde noviembre de 2023 se perdieron 241.000 puestos de trabajo asalariados formales del sector privado, mientras que el salario mínimo real cayó 40,5% en el mismo período.
El estudio, realizado a partir de datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), reconstruyó la evolución del empleo registrado y de los salarios durante los últimos dos años y medio.
El empleo privado volvió a caer
El último dato disponible del SIPA corresponde a mayo de 2026. Durante ese mes se perdieron otros 9.100 empleos formales privados, equivalente a una baja del 0,1%.
Con este retroceso, el empleo asalariado registrado en empresas privadas quedó en aproximadamente 6,13 millones de trabajadores.
La caída de mayo significó además el duodécimo mes consecutivo de retrocesos, una tendencia que comenzó en junio de 2025.
En la comparación interanual, entre mayo de 2025 y mayo de 2026, se perdieron 135.000 puestos de trabajo, lo que representa una disminución del 2,2%.
El nivel actual de empleo formal privado es además 4,3% inferior al máximo histórico registrado en agosto de 2023. El informe señala que los 6,13 millones de trabajadores actuales representan un nivel similar al registrado en julio de 2016, en lo que los investigadores describen como una “década perdida” del empleo formal privado.

Industria y Comercio, los sectores más afectados
El deterioro no se distribuye de manera uniforme entre las distintas actividades económicas.
La Industria y el Comercio continúan encabezando la pérdida de puestos de trabajo. En el caso de la industria, el proceso de reducción del empleo se mantiene prácticamente de manera ininterrumpida desde septiembre de 2023.
El sector industrial acumuló variaciones negativas en 30 de los últimos 33 meses y perdió cerca de 90.000 puestos de trabajo desde el inicio de esa tendencia.
El Comercio, por su parte, había mostrado una etapa de crecimiento desde mediados de 2024, pero esa tendencia se interrumpió en junio de 2025. Desde entonces acumula 12 meses consecutivos de caídas.
La Construcción también profundizó su retroceso durante mayo, con una baja mensual del 0,5%, su mayor caída desde marzo de 2025. El nivel de empleo del sector se mantiene entre los más bajos de la serie iniciada en enero de 2009, por encima únicamente de los registros correspondientes a la pandemia y a las etapas contractivas de 2024 y 2025.
La Minería, en cambio, tuvo un comportamiento diferente y creció 0,3% en mayo, aunque todavía registra una caída interanual del 3,9%.
Qué pasó en las provincias
El deterioro también tuvo un fuerte impacto territorial. Durante mayo, el empleo privado formal cayó en 11 provincias, aumentó en 10 y no registró modificaciones en otras 3 jurisdicciones.
Las mayores caídas porcentuales se produjeron en:
- Tierra del Fuego: -1,2%
- Santa Cruz: -0,6%
- Chaco: -0,5%
En el otro extremo, San Juan, Catamarca y Neuquén registraron aumentos del 0,5% cada una.
Neuquén acumula además nueve meses consecutivos de crecimiento desde septiembre de 2025 y, junto con San Juan y Río Negro, forma parte del reducido grupo de provincias cuyo nivel de empleo privado formal se encuentra actualmente por encima del registrado en noviembre de 2023.
El salario mínimo perdió 40,5% de poder adquisitivo
Uno de los datos más fuertes del informe está relacionado con el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM).
En julio de 2026, el salario mínimo real volvió a caer, esta vez 0,8%. La tendencia negativa comenzó con fuerza en diciembre de 2023, cuando perdió 15% de poder adquisitivo, seguida por otra caída del 17% en enero de 2024.
El resultado acumulado es una pérdida real del 40,5% entre noviembre de 2023 y julio de 2026.
El informe advierte que el salario mínimo real de julio de 2026 quedó incluso por debajo del nivel registrado en 2001, antes del colapso de la convertibilidad.
La comparación con el máximo histórico, alcanzado en septiembre de 2011, es todavía más contundente: la pérdida acumulada llega al 67%, por lo que el salario mínimo actual representa aproximadamente un tercio del poder adquisitivo que tenía en aquel momento.
También cayó el salario promedio privado
La remuneración promedio de los trabajadores registrados del sector privado también mostró retrocesos.
Según el SIPA, cayó 2,9% en marzo, tuvo una recuperación de apenas 0,2% en abril y volvió a bajar 1,6% en mayo.
El dato preliminar de junio anticipa otra disminución del 0,9%. Si se confirma, el salario promedio de los trabajadores privados registrados quedaría 2,9% por debajo del nivel de noviembre de 2023.
En términos nominales, la remuneración promedio de junio de 2026 alcanzó los $2.156.890.
Además, frente al máximo histórico registrado en mayo de 2013, la pérdida acumulada llega al 19,8% en términos reales.
El sector público también perdió poder adquisitivo
La situación tampoco fue favorable para los trabajadores estatales.
Los salarios reales del sector público sufrieron una fuerte contracción del 21,9% entre noviembre de 2023 y enero de 2024. Aunque posteriormente hubo una recuperación, todavía se encuentran 16,5% por debajo del nivel de noviembre de 2023.
En comparación con el máximo registrado una década atrás, la pérdida llega al 40%.
Cuántos trabajadores hay en otros sectores
El informe también analizó otras categorías del empleo asalariado formal.
En mayo de 2026, el sector público contabilizó alrededor de 3,4 millones de puestos, un nivel 2,3% inferior al de noviembre de 2023.
Por su parte, el empleo en casas particulares alcanzó aproximadamente 448.000 trabajadoras, una cifra similar a la registrada en marzo de 2016 y 10,4% inferior al máximo histórico, alcanzado en octubre de 2019.
Cada vez cuesta más entrar al empleo formal
Otro de los puntos destacados del informe es la menor dinámica del mercado laboral.
Durante junio, tanto la tasa de entrada como la tasa de salida de los puestos de trabajo se ubicaron en sus niveles más bajos desde mediados de 2024.
Además, en casi todos los meses analizados, la cantidad de trabajadores que salieron de un puesto formal superó a quienes ingresaron a uno nuevo.
Dentro de las causas de desvinculación, las renuncias continúan siendo la modalidad más frecuente. Sin embargo, perdieron 9 puntos porcentuales en la comparación interanual.
En paralelo, los despidos sin causa ganaron participación y aumentaron 4 puntos porcentuales durante el mismo período.
El panorama que surge del informe combina así una reducción sostenida del empleo formal privado, una pérdida importante del poder adquisitivo del salario mínimo y dificultades para recuperar el nivel de remuneraciones previo a noviembre de 2023.
Los números muestran que el mercado laboral todavía no logró revertir el deterioro acumulado y que la recuperación continúa siendo desigual entre sectores, tamaños de empresas y provincias.


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