
Tensión en SUTRAPPA: detectaron taxímetros adulterados y una protesta terminó con dos detenidos
Benjamin EncinaUna serie de controles sorpresa contra el cobro excesivo y la adulteración de taxímetros terminó durante la noche con momentos de alta tensión en el corralón del SUTRAPPA, ubicado en la intersección de avenida Ejército del Norte y calle San Juan, en San Miguel de Tucumán. El operativo derivó en una protesta de taxistas, agresiones a inspectores, piedrazos y la intervención de efectivos de Infantería, que realizaron disparos disuasivos con postas de goma. Como resultado, dos choferes fueron aprehendidos.
El conflicto comenzó a partir de una serie de procedimientos realizados en sectores donde se habían acumulado denuncias por cobros indebidos. Entre los puntos controlados estuvieron la Terminal de Ómnibus y la esquina de 24 de Septiembre y 9 de Julio.
La directora del SUTRAPPA, Valeria Amaya, aseguró que existen más de 70 licencias denunciadas por cobro indebido y sostuvo que el municipio profundizará los controles para evitar que los pasajeros sean perjudicados. “Se terminó la joda”, afirmó la funcionaria al referirse a las irregularidades detectadas.
Taxímetros con tarifas adulteradas
Uno de los principales puntos de la investigación está relacionado con la manipulación de los taxímetros. Según explicó Amaya, los inspectores detectaron vehículos cuyos dispositivos habían sido modificados para que la ficha cayera antes de lo establecido por la normativa.
La reglamentación indica que la ficha debe caer cada 100 metros o después de un minuto de espera. Sin embargo, en algunos de los vehículos secuestrados se comprobó que el pulso se activaba cada 30, 50 o 70 metros.
Además, algunos aparatos tenían programadas hasta cuatro tarifas diferentes, lo que permitía incrementar considerablemente el precio final de los viajes.
De acuerdo con las autoridades, un recorrido que normalmente podía costar alrededor de $7.000 terminaba siendo cobrado entre $20.000 y $30.000. Para documentar las irregularidades, los inspectores realizan las pruebas utilizando odómetros calibrados, verifican las distancias recorridas y registran los procedimientos en video.

La protesta llegó hasta el corralón
Durante uno de los operativos realizados en la Terminal, un grupo de taxistas reclamó que también se controlara a un vehículo que prestaba servicio para Uber. Los inspectores procedieron a secuestrar el rodado por falta de carnet profesional y habilitación.
Sin embargo, el procedimiento no terminó allí. Los taxistas siguieron a las grúas municipales en caravana hasta el corralón del SUTRAPPA, donde la situación comenzó a escalar.
Según relató la directora del organismo, durante el ingreso al predio un grupo de personas agredió a un chofer de una grúa y posteriormente ingresó al corralón para exigir que fueran liberados los vehículos secuestrados.
La funcionaria sostuvo además que varios de los manifestantes tenían licencias denunciadas y cuestionó que utilizaran el conflicto por los controles a Uber como argumento para reclamar por los procedimientos relacionados con los taxímetros.
Piedras y disparos disuasivos
Cerca de las 23:00, debido al aumento de la tensión, se desplegaron efectivos de la Comisaría Seccional Séptima, el Grupo de Operaciones Complejas (GOC) de Infantería y motoristas del 911.
Cuando las fuerzas de seguridad comenzaron a despejar la zona, algunos manifestantes recogieron piedras y escombros de la calle San Juan y los arrojaron contra los policías y funcionarios municipales.
Ante la agresión, los efectivos de Infantería realizaron disparos disuasivos con postas de goma para hacer retroceder a los manifestantes y evitar que volvieran a ingresar por la fuerza al corralón.
Durante el procedimiento, dos choferes fueron reducidos y trasladados a una dependencia policial. Ambos quedaron vinculados inicialmente a una causa por atentado y resistencia contra la autoridad.
La Fiscalía Criminal de Turno ordenó además solicitar los antecedentes personales de los dos aprehendidos para determinar su situación procesal.
El episodio dejó expuesta la creciente tensión entre los controles municipales y un sector de los taxistas, mientras el SUTRAPPA anunció que continuará con los procedimientos para detectar taxímetros adulterados y cobros por encima de las tarifas permitidas.
Desde el organismo remarcaron que los controles tienen como objetivo proteger a los usuarios y evitar que quienes utilizan el servicio de taxis, especialmente quienes llegan a Tucumán desde otras provincias, sean víctimas de cobros abusivos.


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