
Allanaron las casas de los alumnos que llevaron armas a escuelas tucumanas
Benjamin EncinaLa Justicia tucumana avanzó con nuevas medidas luego de los graves episodios registrados esta semana en dos establecimientos educativos, donde estudiantes de 12 y 14 años ingresaron con armas de fuego. Los allanamientos permitieron secuestrar municiones y otra pistola, mientras continúa la investigación para determinar cómo los menores accedieron al armamento.
Las actuaciones están encabezadas por la Unidad Fiscal Criminal I, a cargo del fiscal Mariano Fernández, subrogada por Ernesto Salas López, junto al secretario Gerardo Arch y el auxiliar fiscal Elías Acuña.
Uno de los expedientes se originó en la Escuela N° 110 de Los Gutiérrez, en Alderetes. Allí, una alumna de 12 años concurrió al establecimiento con un revólver calibre .22 marca Bagual.
El personal directivo intervino y entregó a la Policía el arma que tenía la estudiante. Junto al revólver fueron encontrados seis cartuchos y dos vainas servidas.
A partir de ese episodio, la Fiscalía ordenó un allanamiento en un inmueble de Alderetes. Durante el procedimiento fueron secuestrados cinco cartuchos calibre 9 milímetros marca CBC y 15 cartuchos calibre 12 AT marca Orbea.

La segunda investigación está relacionada con el episodio ocurrido en la Escuela Secundaria Congreso de Tucumán, en San Miguel de Tucumán. Un estudiante de 14 años llevó un revólver Taurus calibre .38 y efectuó un disparo dentro de un aula mientras manipulaba el arma.
Afortunadamente, la detonación no provocó heridos. En el establecimiento fueron secuestrados el revólver, un proyectil y una vaina servida.
Posteriormente, la Justicia ordenó registrar una vivienda vinculada al adolescente. Allí fue encontrada una caja vacía correspondiente al arma Taurus secuestrada en la escuela. Durante el procedimiento surgió información sobre la existencia de otra arma perteneciente a la familia.
Los investigadores se trasladaron entonces hasta otro domicilio, donde un familiar entregó voluntariamente una pistola Bersa Thunder 9 Ultra Compact Pro calibre 9 milímetros, junto con su cargador vacío y la caja original.
Debido a la edad de los estudiantes, la investigación judicial se concentra también en establecer cómo consiguieron las armas, quién tenía su custodia y qué responsabilidad podrían tener los adultos responsables.
Los procedimientos abren así una nueva etapa en las investigaciones de dos episodios que generaron una fuerte preocupación en la comunidad educativa tucumana y volvieron a poner en discusión la presencia de armas de fuego en manos de menores.


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