Condenaron a Budini a 10 años por la muerte de Federico Toledo

La Justicia encontró responsable al acusado por el ataque ocurrido en 2025. La familia de Federico consideró insuficiente la pena finalmente impuesta.
02 de septiembre de 2026Benjamin EncinaBenjamin Encina

La Justicia tucumana condenó este miércoles a Santiago Leonel Budini a 10 años de prisión por el ataque que terminó con la muerte de Federico Toledo, el joven de 20 años que fue golpeado durante la madrugada del 20 de septiembre de 2025 a la salida del boliche Howard's, ubicado sobre avenida Sarmiento al 1200, en San Miguel de Tucumán.

La resolución puso punto final a un extenso juicio oral en el que se discutió principalmente qué grado de responsabilidad penal debía atribuirse a Budini por el golpe que recibió Toledo y por la agresión sufrida aquella misma madrugada por su amigo Mateo Martí.

Durante el proceso, el Ministerio Público Fiscal había solicitado precisamente 10 años de prisión, mientras que la querella que representa a la familia de Federico reclamaba una pena de 15 años. La defensa, por su parte, pretendía una calificación legal más leve al sostener que se trató de un homicidio preterintencional.

Finalmente, la jueza Isolina Apás Pérez de Nucci resolvió imponer la pena de una década de cárcel.

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El ataque que terminó con la vida de Federico

El hecho ocurrió cerca de las 6 de la mañana del 20 de septiembre de 2025, cuando Federico Toledo se encontraba junto a un grupo de amigos en las inmediaciones del boliche.

De acuerdo con la acusación presentada durante el juicio, Budini agredió inicialmente a Mateo Martí, provocándole diferentes lesiones, entre ellas una fractura nasal.

Martí intentó alejarse del lugar y el acusado salió detrás de él.

En medio de esa secuencia apareció Federico, quien recibió un fuerte golpe de puño en el rostro cuando se encontraba desprevenido. Como consecuencia del impacto, cayó violentamente y sufrió un traumatismo encefalocraneano grave que terminó provocándole la muerte.

Durante el juicio también fueron incorporadas grabaciones de cámaras de seguridad que permitieron reconstruir diferentes momentos de la agresión.

Los conocimientos de combate fueron parte central del debate

Uno de los principales puntos discutidos durante las audiencias estuvo relacionado con la experiencia que Budini tenía en diferentes disciplinas de combate.

La Fiscalía sostuvo que había practicado boxeo, taekwondo, artes marciales mixtas y jiu-jitsu, y argumentó que esos conocimientos le permitían comprender el potencial daño que podía causar al golpear a una persona en determinadas zonas del cuerpo.

La defensa rechazó esa interpretación y argumentó que esas prácticas habían sido recreativas y que Budini nunca se desempeñó profesionalmente como luchador.

También sostuvo que el acusado no había tenido intención de matar a Federico y pretendía que el episodio fuera considerado un homicidio preterintencional, figura utilizada cuando existe intención de causar un daño pero el resultado termina siendo más grave que el buscado.

La acusación, en cambio, sostuvo durante el proceso que la muerte no había sido simplemente un accidente.

La familia cuestionó los 10 años

Después de conocer la sentencia, Eduardo Toledo, padre de Federico, expresó públicamente su disconformidad con la cantidad de años impuestos.

El hombre esperaba que la Justicia aplicara una pena mayor y consideró que 10 años resultan insuficientes frente a la pérdida definitiva de su hijo.

También cuestionó la actitud que, según su percepción, mantuvo Budini durante las diferentes audiencias y aseguró que no observó arrepentimiento.

La familia había acompañado el pedido de la querella de alcanzar una condena de 15 años de prisión.

Mateo Martí también habló después de la sentencia

Otro de los testimonios posteriores al fallo fue el de Mateo Martí, amigo de Federico y sobreviviente del ataque.

El joven también consideró insuficiente la pena impuesta, aunque manifestó su deseo de que Budini utilice los años que permanecerá detenido para reflexionar sobre lo ocurrido.

Martí fue una pieza central dentro de la reconstrucción judicial debido a que él también fue atacado aquella madrugada.

Con la resolución conocida este miércoles, el juicio llega a una instancia decisiva después de casi un año desde el crimen.

Budini permanecía detenido con prisión preventiva en el penal de Villa Urquiza desde el hecho. Ahora deberá cumplir la condena establecida por la Justicia tucumana.

Para la familia Toledo, sin embargo, el fallo no representa el cierre emocional del caso. Después de escuchar la sentencia, el padre de Federico sintetizó su principal cuestionamiento: mientras el condenado podrá recuperar su libertad después de cumplir la pena, su hijo no volverá.