
Los hermanos Caro fueron enviados a cárceles federales de máxima seguridad
Benjamin EncinaUn importante operativo de seguridad se desplegó durante la madrugada para concretar el traslado de Walter, Emanuel y Francisco Caro, señalados como principales integrantes del denominado clan Caro, desde Tucumán hacia cárceles federales ubicadas en la provincia de Buenos Aires.
El procedimiento fue desarrollado bajo un fuerte hermetismo y con participación de fuerzas provinciales y federales, debido al perfil de los detenidos y al riesgo que representaba el movimiento.
Los tres habían permanecido recientemente en el penal de Benjamín Paz, pero finalmente fueron derivados hacia los complejos penitenciarios federales de Ezeiza y Marcos Paz, donde quedarán sometidos a un régimen más estricto.
Un operativo preparado bajo absoluta reserva
El traslado fue diagramado durante la noche para reducir riesgos y evitar posibles filtraciones.
Las autoridades buscaban impedir cualquier situación que pudiera comprometer la seguridad durante el recorrido, teniendo en cuenta los antecedentes atribuidos a los integrantes del clan y sus presuntos vínculos con diferentes estructuras criminales.
El objetivo central de la medida es alejarlos del sistema penitenciario tucumano y limitar sus contactos externos e internos.
En los establecimientos federales quedarán bajo un esquema destinado a internos considerados de alto riesgo, que contempla mayores restricciones y controles.
La denuncia que aceleró la decisión
El traslado se precipitó después de una grave denuncia relacionada con lo que habría ocurrido dentro del penal de Villa Urquiza.
Familiares de Marcos Nacif, un detenido procesado en una investigación vinculada con el transporte de 470 kilos de cocaína, denunciaron que habría sido víctima de extorsiones dentro de la cárcel.
Según esa acusación, los hermanos Caro habrían condicionado el acceso del interno al agua y medicamentos y le habrían exigido US$25.000 o una camioneta a cambio de protección. Se trata de hechos bajo investigación judicial.
La denuncia provocó la intervención del fiscal Diego López Ávila y derivó en procedimientos dentro del establecimiento penitenciario.
Encontraron celulares durante los procedimientos
Los allanamientos realizados en las celdas también pusieron bajo análisis las condiciones de detención que mantenían los integrantes del clan.
Los investigadores secuestraron teléfonos celulares activos, elementos particularmente relevantes para determinar si los detenidos podían mantener comunicaciones con personas ubicadas fuera del penal.
Además, quedaron bajo cuestionamiento las condiciones y comodidades existentes en los sectores donde permanecían alojados.
A partir de ese episodio, primero fueron trasladados desde Villa Urquiza hacia Benjamín Paz.
Paralelamente, el Ministerio de Seguridad tucumano inició gestiones ante las autoridades nacionales para conseguir cupos dentro del Servicio Penitenciario Federal.
Los antecedentes del clan
Los hermanos Caro aparecen vinculados con investigaciones de fuerte impacto dentro de la Justicia tucumana.
Entre sus antecedentes se encuentra la megacausa conocida como “La industria del escruche”, relacionada con una organización dedicada principalmente a cometer robos en viviendas y que tuvo como uno de sus principales referentes a Miguel “La Gata” Lizárraga.
Marcos y Francisco Caro también registran condenas por homicidio, según los antecedentes judiciales consignados en la causa.
Las investigaciones también analizaron conexiones con personas relacionadas con el narcotráfico interprovincial.
Ese historial fue uno de los factores considerados al momento de determinar que su permanencia dentro de cárceles tucumanas representaba un riesgo.
Una nueva etapa bajo control federal
Con el traslado concretado durante la madrugada, Walter, Emanuel y Francisco Caro dejan definitivamente el sistema penitenciario provincial por el momento.
La intención de las autoridades es reducir su capacidad de comunicación, evitar privilegios y cortar eventuales redes de influencia construidas dentro de los establecimientos tucumanos.
Ahora permanecerán distribuidos entre los complejos penitenciarios federales de Marcos Paz y Ezeiza, bajo condiciones de mayor aislamiento y vigilancia.
El movimiento representa además una nueva etapa dentro de la investigación sobre las presuntas extorsiones ocurridas en Villa Urquiza, expediente que continuará buscando determinar cómo funcionaban las maniobras denunciadas y si existieron responsabilidades adicionales dentro o fuera del penal.


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