
Investigan a una instrumentista por prácticas médicas en un centro de estética
Benjamin EncinaUna denuncia presentada en Tucumán puso bajo investigación a una mujer que trabajaba en un centro de estética de la Capital y que, según la acusación, habría realizado procedimientos propios de profesionales médicos pese a figurar oficialmente como instrumentista. El Ministerio Público Fiscal analiza el caso por posibles irregularidades vinculadas con el ejercicio profesional y el uso de títulos.
El caso comenzó a partir de la presentación de una paciente que aseguró haber concurrido al establecimiento convencida de que sería atendida por una profesional de la salud habilitada. Según explicó su abogado, Patricio Char, la primera intervención consistió en la aplicación de una sustancia en los labios que le habría sido presentada como ácido hialurónico.
Posteriormente, siempre de acuerdo con la denuncia, la mujer fue sometida a un procedimiento de mayor complejidad: le habrían extraído grasa del abdomen y los brazos para colocarla en los glúteos. El representante legal afirmó que durante esa práctica se utilizó anestesia y que posteriormente se indicaron medicamentos y calmantes. Estas circunstancias forman parte de la presentación y todavía deben ser determinadas judicialmente.
Los problemas habrían comenzado tiempo después. La paciente aseguró que sufrió complicaciones de salud y que los resultados de las intervenciones desaparecieron rápidamente. Cuando recurrió a otro profesional para intentar retirar de sus labios lo que creía que era ácido hialurónico, habría descubierto que el material colocado era silicona, según la versión aportada por su defensa.

A partir de allí, el abogado de la denunciante comenzó a revisar los antecedentes profesionales de la persona que había realizado los procedimientos. Según Char, encontraron que no figuraba registrada como médica, sino como instrumentista, pese a que la acusación sostiene que habría firmado recetas y documentación presentándose como profesional médica.
La denuncia también menciona la existencia de recetas con membretes de al menos un hospital público y números de matrículas que, según el abogado, no existirían o corresponderían a otros profesionales. Esa situación fue puesta en conocimiento del Siprosa y forma parte de los elementos que están siendo analizados.
En el marco de la investigación se realizó un allanamiento en el centro de estética, aunque allí no se habría encontrado la documentación buscada. La representación de la denunciante manifestó sospechas sobre un posible aviso previo, pero esa afirmación corresponde a su hipótesis y no aparece confirmada judicialmente.
Otro aspecto que busca determinar la investigación es de dónde provenían las sustancias, medicamentos, anestésicos e insumos utilizados. Char también sostuvo que no habría existido un consentimiento informado adecuado y señaló que otras personas se comunicaron con su estudio después de conocer el caso relatando experiencias similares.
La mujer denunciada, sin embargo, rechaza las acusaciones. Su defensor, Ernesto Baaclini, sostuvo que se trata de una denuncia originada por la disconformidad de la paciente con el tratamiento recibido. Además, aseguró que su clienta nunca se promocionó como médica y cuestionó las pruebas incorporadas hasta el momento.
La causa continúa bajo análisis del Ministerio Público Fiscal. Hasta el momento, de acuerdo con la información publicada, la mujer no fue formalmente acusada de un delito, por lo que será la investigación la que deberá determinar si existió ejercicio ilegal de la medicina, usurpación de títulos u otra conducta penalmente relevante.


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