
Argentina descartó 73 millones de kilos de alimentos en un año
Benjamin EncinaUnos 73 millones de kilos de alimentos quedaron fuera del circuito de consumo en Argentina durante 2025, según datos surgidos de un relevamiento de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. El volumen descartado representa además pérdidas económicas estimadas en aproximadamente $370.520 millones.
El relevamiento analizó las pérdidas generadas principalmente dentro de supermercados y autoservicios, donde diferentes productos terminan retirados de las góndolas pese a que una parte podría encontrarse todavía en condiciones de aprovechamiento. Entre los rubros con mayor participación aparecen lácteos, fiambres y productos refrigerados.
La cifra adquiere especial relevancia en un contexto en el que Argentina volvió a registrar un incremento de sus indicadores sociales. El último informe del INDEC ubicó la pobreza en el 32,3% de la población durante el primer semestre de 2026, mientras organizaciones dedicadas a la recuperación de alimentos continúan trabajando para ampliar las donaciones provenientes del sector privado.

Uno de los principales problemas identificados está relacionado con los costos asociados a donar mercadería. Empresas del sector explican que entregar determinados productos puede implicar gastos adicionales por logística, clasificación, almacenamiento, transporte y tratamiento impositivo, mientras que destruirlos o descartarlos puede resultar económicamente más sencillo.
El tratamiento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) aparece entre los aspectos señalados por empresas y organizaciones. Cuando la mercadería es destruida, determinadas pérdidas pueden incorporarse contablemente como parte de la actividad comercial. La donación, en cambio, puede generar costos que desalientan la recuperación de productos todavía aprovechables.
A esta situación se suma la complejidad logística de los alimentos refrigerados o con fechas de vencimiento próximas. Para que lleguen a comedores, organizaciones sociales o bancos de alimentos deben existir mecanismos capaces de retirarlos, clasificarlos, conservar la cadena de frío y distribuirlos en períodos relativamente breves.
Los Bancos de Alimentos cumplen un papel central dentro de ese circuito. Su tarea consiste en recibir productos que perdieron valor comercial pero todavía mantienen condiciones aptas para el consumo y posteriormente distribuirlos entre organizaciones comunitarias. Sin embargo, el volumen recuperado continúa siendo inferior al total de alimentos que termina descartándose.
El dato de 73 millones de kilos corresponde a 2025 y no representa necesariamente comida desperdiciada directamente por los hogares argentinos, sino productos que quedaron fuera del circuito comercial dentro del universo estudiado. Esa distinción resulta importante para dimensionar correctamente el alcance del relevamiento.
La discusión apunta ahora a generar incentivos que faciliten las donaciones, reduzcan costos y permitan conectar más rápidamente a las empresas con las organizaciones capaces de distribuir los alimentos. Con pérdidas calculadas en más de $370.000 millones, el desafío combina cuestiones económicas, logísticas y sociales.


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