
Una joven denunció un grave episodio durante un viaje en Uber en Tucumán
Benjamin EncinaUna denuncia presentada este miércoles abrió una investigación en Tucumán por un episodio ocurrido durante un viaje solicitado mediante Uber, luego de que una joven asegurara que tuvo que escapar del automóvil en movimiento ante una situación que interpretó como un posible intento de secuestro.
La denunciante es hija de Lucas Haurigot Posse, secretario de Adicciones de la provincia, quien fue el encargado de hacer pública la situación y posteriormente radicar la denuncia policial. De acuerdo con la versión difundida por el funcionario, su hija logró salir del vehículo después de que el conductor presuntamente le arrojara un gas directamente en el rostro durante el trayecto.
El viaje había comenzado durante la mañana en inmediaciones de la Facultad de Filosofía y Letras, ubicada en la zona del parque 9 de Julio. La joven había solicitado el automóvil a través de la aplicación con destino a Soldati al 700 y, según los datos difundidos sobre el viaje, ingresó al vehículo aproximadamente a las 9.38.
La situación denunciada habría ocurrido poco después de que el automóvil iniciara la marcha. Según el relato dado a conocer por Haurigot Posse, el conductor habría utilizado una sustancia en forma de gas sobre el rostro de la estudiante, una acción que la familia interpreta como un intento de hacerla perder el conocimiento.
Frente a esa situación, siempre de acuerdo con la denuncia, la joven decidió reaccionar de manera inmediata. Abrió la puerta del automóvil y se arrojó mientras el vehículo todavía estaba en movimiento, una maniobra mediante la cual consiguió abandonar el rodado y ponerse a salvo.
El funcionario realizó la denuncia minutos después del episodio en una dependencia policial. Además, utilizó sus redes sociales para contar públicamente lo sucedido y difundió una captura obtenida de la aplicación con información correspondiente al conductor que había sido asignado para realizar el viaje.
La exposición pública del caso permitió conocer algunos de los datos vinculados al recorrido, pero será la investigación la que deberá establecer qué ocurrió efectivamente dentro del vehículo. Por el momento, la existencia de un intento de secuestro no está judicialmente acreditada y las circunstancias denunciadas deberán ser corroboradas mediante distintas medidas de prueba.

Uno de los puntos centrales será determinar qué sucedió durante los minutos posteriores al inicio del viaje. Para eso, los investigadores podrían analizar los registros electrónicos de Uber, el recorrido realizado, los horarios registrados por la plataforma y la información correspondiente al vehículo y al conductor. Estos elementos pueden resultar importantes para reconstruir de manera objetiva el trayecto.
También será relevante establecer si existen cámaras de seguridad en los lugares donde comenzó y terminó el recorrido, además de aquellas ubicadas en las calles por las que habría circulado el automóvil. Las imágenes podrían aportar información independiente sobre el desplazamiento del vehículo y sobre el momento en que la joven habría descendido.
Otro aspecto que deberá ser determinado es la naturaleza de la sustancia que la joven aseguró haber recibido directamente en el rostro. La denuncia habla de gas, pero será necesario contar con elementos concretos para determinar qué producto pudo haber sido utilizado y si tuvo algún efecto sobre la víctima.
La investigación también deberá establecer si la joven sufrió lesiones durante la huida del vehículo y si necesitó asistencia médica. Cualquier certificado, informe médico o evidencia física relacionada con el episodio podría incorporarse al expediente como parte de la reconstrucción de lo ocurrido.
El caso generó especial repercusión porque la joven es hija de un funcionario del Gobierno tucumano, aunque esa condición no modifica por sí misma las características que deberá tener la investigación. El eje estará puesto en determinar si el episodio denunciado ocurrió, quién intervino y qué responsabilidad podría corresponder en caso de comprobarse la acusación.
Haurigot Posse, además de realizar la presentación ante la Policía, difundió públicamente la imagen y los datos del conductor que figuraban en la aplicación. Esa información deberá ser contrastada formalmente por los investigadores antes de establecer cualquier responsabilidad sobre la persona señalada.
Hasta el momento, no se informó públicamente sobre una detención vinculada con el caso ni sobre una imputación formal contra el conductor. La causa se encuentra en una etapa inicial y deberá avanzar con la recolección de pruebas, testimonios y registros digitales que permitan verificar la versión aportada por la joven.
La situación vuelve a poner bajo análisis la seguridad de los pasajeros que utilizan plataformas de transporte, pero el caso concreto deberá ser evaluado exclusivamente a partir de las pruebas que reúna la Justicia. La denuncia constituye el punto de partida de la investigación y no una confirmación de los hechos denunciados.
Ahora, los próximos pasos estarán vinculados con la identificación formal del conductor, el análisis del recorrido realizado, la búsqueda de posibles registros de cámaras y cualquier otro elemento que permita reconstruir los minutos en los que, según la denuncia, la joven decidió abandonar el automóvil para escapar.
Mientras esas medidas avanzan, la familia espera que la investigación permita establecer con precisión qué ocurrió durante aquel viaje iniciado en el parque 9 de Julio y si la situación denunciada puede ser respaldada por evidencia objetiva.


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