
Murió Maricarmen Abascal, símbolo de la lucha por la vivienda tras su desalojo en España
Belen LapetinaMaricarmen Abascal, la mujer de 87 años que se convirtió en símbolo de la lucha por el acceso a la vivienda en España tras ser desalojada de su casa en Madrid, murió este miércoles en el Hospital Gregorio Marañón.

Abascal había sido expulsada el 23 de diciembre del domicilio donde había vivido durante casi siete décadas, en el barrio de Retiro. Su estado de salud era delicado y, tras el desalojo, fue trasladada al hospital.
Desde allí, Maricarmen envió mensajes para agradecer el apoyo recibido y pedir que continuara la movilización en defensa del derecho a la vivienda.
El Sindicato de Inquilinas lamentó su muerte y cuestionó que el acuerdo alcanzado con la empresa propietaria del inmueble, que contemplaba su regreso a la vivienda, hubiera llegado “demasiado tarde”.
El legado de Maricarmen
Tras conocerse su fallecimiento, el Sindicato de Inquilinas destacó el ejemplo de lucha que dejó Abascal y recordó uno de sus principales pedidos: “Luchad, seguid luchando por lo que es vuestro”.
La organización aseguró que continuará con las movilizaciones en defensa del derecho a una vivienda digna y consideró que el caso de Maricarmen marcó un antes y un después en el debate público español.
El impacto político del caso
El desalojo de Maricarmen generó protestas y reclamos que impulsaron al Gobierno español a promover medidas relacionadas con la vivienda, conocidas mediáticamente como el “decreto Maricarmen”.
Según el Sindicato de Inquilinas, el caso contribuyó a colocar nuevamente en el centro del debate público cuestiones como la protección frente a los desahucios, el acceso a la vivienda y las políticas habitacionales.
El Gobierno de Pedro Sánchez volvió a impulsar medidas sobre vivienda después de que los decretos anteriores no fueran convalidados por el Congreso de los Diputados.
Un caso que reavivó el debate sobre la vivienda
Para las organizaciones que acompañaron a Maricarmen, su historia expuso las dificultades que enfrentan las personas mayores y otros sectores vulnerables frente a los procesos de desalojo.
El Sindicato de Inquilinas sostuvo que el costo de llegar a este punto fue demasiado alto y reclamó que el caso se traduzca en cambios concretos en las políticas de vivienda.
La muerte de Abascal vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre los desahucios, la protección social y el derecho a una vivienda digna en España.


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