La UTA alertó por problemas que afectan a pasajeros y choferes en los viajes de larga distancia

El gremio advirtió por rutas deterioradas, terminales sin condiciones adecuadas y unidades envejecidas, y pidió respuestas urgentes al Gobierno nacional.
Tucumán08 de octubre de 2026Benjamin EncinaBenjamin Encina

Viajar en un micro de larga distancia implica atravesar cientos de kilómetros y, según la Unión Tranviarios Automotor (UTA), existen distintos problemas que pueden comprometer las condiciones de seguridad durante esos recorridos. El sindicato presentó un reclamo ante la Secretaría de Transporte de la Nación y pidió que se adopten medidas para atender las deficiencias que, según su planteo, afectan tanto a los pasajeros como a los conductores.

La presentación fue dirigida al secretario de Transporte, Mariano Plencovich, y lleva la firma del secretario general de la UTA, Roberto Carlos Fernández. El dirigente sostuvo que la seguridad de las personas debe ocupar un lugar central en el funcionamiento del transporte público y reclamó una intervención estatal para abordar los problemas señalados por la organización.

Uno de los principales puntos planteados está relacionado con el estado de las rutas nacionales. La UTA señaló que la red vial tiene aproximadamente 40.000 kilómetros y que por esos corredores circulan diariamente micros de pasajeros, camiones y ambulancias. El gremio cuestionó que, pese a existir recursos destinados al mantenimiento, parte de ese financiamiento no se estaría traduciendo en obras y tareas de conservación suficientes.

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Entre las situaciones mencionadas aparecen pozos profundos, banquinas deterioradas, tramos abandonados y problemas de señalización. También se advirtió por el desgaste de las demarcaciones sobre la calzada y la falta de señalización luminosa en determinados sectores, elementos que forman parte de las referencias que necesitan los conductores durante los recorridos, especialmente en viajes nocturnos o ante condiciones climáticas adversas.

El planteo sindical no se limitó a las rutas. La UTA también puso la mirada sobre terminales, paradores y cabeceras intermedias, donde, según denunció, existen lugares que no cuentan con condiciones adecuadas para que los choferes puedan descansar durante sus jornadas. La organización mencionó problemas en sanitarios, duchas y espacios de descanso, además de situaciones de inseguridad en algunos puntos utilizados por los trabajadores durante los recorridos.

Para el gremio, las condiciones laborales de los conductores también forman parte de la seguridad del servicio. La falta de lugares apropiados para descansar y reponer energías puede convertirse en un factor que debe ser atendido dentro de una actividad que exige jornadas y recorridos extensos. Por eso, el reclamo apunta a que el cuidado del trabajador también sea considerado dentro de las políticas de prevención.

Otro aspecto que generó preocupación fue el envejecimiento de la flota de ómnibus. La UTA sostuvo que la falta de renovación de unidades puede derivar en problemas mecánicos, mayores posibilidades de que los vehículos queden detenidos durante los recorridos y un incremento de los riesgos para quienes viajan en ellos. El planteo incluye cuestiones vinculadas al mantenimiento general y al estado de distintos componentes de los vehículos.

El sindicato también incorporó al reclamo el impacto que pueden tener fenómenos climáticos extremos, como lluvias intensas, inundaciones, niebla, hielo, nieve y olas de calor. Según la organización, estos escenarios pueden profundizar los riesgos existentes cuando se combinan con rutas deterioradas o infraestructura insuficiente, por lo que reclamó mayor planificación y prevención.

En su presentación, Fernández pidió que Estado, empresas y trabajadores puedan avanzar en medidas conjuntas para sostener el transporte de larga distancia y reducir la siniestralidad. La UTA sostuvo que una parte de los accidentes puede estar vinculada con factores prevenibles y reclamó que se actúe sobre las condiciones que pueden ser corregidas antes de que generen consecuencias.

El gremio también reclamó responsabilidades a las empresas que prestan los servicios. En particular, pidió que cumplan con sus obligaciones relacionadas con mantenimiento, seguridad y cuidado de las unidades, en un contexto que la organización sindical relacionó además con el deterioro de la actividad y las condiciones laborales.

El documento presentado ante Transporte resume así un reclamo que va más allá del estado de los micros: la UTA busca que se intervenga sobre todo el circuito que hace posible un viaje de larga distancia, desde la ruta y la infraestructura hasta los vehículos, las terminales y las condiciones en las que trabajan los choferes.

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