La Liga Tucumana sería intervenida y Darío Zamoratte asumiría la conducción

La intervención respondería a una denuncia presentada ante el Consejo Federal por presuntas irregularidades administrativas y contables en la Liga.
 
 
Deportes11 de octubre de 2026Benjamin EncinaBenjamin Encina

La Liga Tucumana de Fútbol atraviesa una profunda crisis institucional que podría derivar en un cambio de autoridades. La decisión de intervenir la entidad ya estaría tomada en el ámbito de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y Darío Zamoratte sería el elegido para encabezar una etapa de normalización. Sin embargo, hasta que se conozca una resolución oficial, la medida y la designación deben considerarse una posibilidad y no un nombramiento formalmente confirmado.

El escenario se habría desencadenado a partir de una presentación de 23 páginas impulsada por una amplia mayoría de clubes afiliados, que solicitaron la intervención de las autoridades del fútbol tucumano ante el Consejo Federal, organismo que depende de la AFA. En el documento se plantean cuestionamientos sobre el funcionamiento de la conducción actual y se pide que se investiguen presuntas irregularidades administrativas y contables.

Entre los puntos señalados aparecen interrogantes sobre el manejo de los recursos económicos, la rendición de fondos y distintos procedimientos institucionales. La presentación también habría incluido observaciones vinculadas con las asambleas, los balances, el Tribunal de Cuentas y el Tribunal de Disciplina. Los reclamos apuntan a la conducción encabezada por el presidente Eduardo Monteros, el tesorero Ricardo René Elías y otros integrantes de la comisión directiva.

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La disputa no se limita a las cuestiones contables. Los clubes también habrían solicitado medidas sobre la continuidad de algunas autoridades mientras se analizan las denuncias, en un conflicto que viene profundizándose por las diferencias entre dirigentes y las entidades afiliadas. Desde la conducción de la Liga hubo respuestas a los cuestionamientos, con objeciones a algunas de las firmas incluidas en la presentación y negativas respecto de las irregularidades denunciadas. Esas posiciones forman parte de una controversia que todavía requiere definiciones institucionales.

En ese contexto, Darío Zamoratte aparece como el nombre señalado para asumir la normalización. El dirigente conoce la estructura de la Liga: estuvo al frente de la institución durante 12 años consecutivos, hasta 2024, y regresó a la conducción en marzo de 2025 como vicepresidente primero, dentro de la comisión encabezada por Monteros. Su eventual designación implicaría volver a ocupar un lugar central en la organización del fútbol tucumano, esta vez en medio de una crisis que exige revisar el funcionamiento interno de la entidad.

De concretarse la intervención, el proceso tendría como objetivos ordenar la administración, revisar la situación económica y contable, garantizar el funcionamiento de los torneos y avanzar hacia una futura renovación de autoridades. La auditoría de las cuentas y la reorganización institucional serían parte de las tareas centrales, bajo la supervisión que corresponda dentro de la estructura de la AFA. No obstante, el alcance de esas funciones y los plazos para una eventual convocatoria electoral dependerán de las decisiones que se formalicen.

A la controversia institucional se suma un episodio de violencia que involucra al tesorero Ricardo Elías. El dirigente afronta actuaciones en la Unidad Fiscal de Homicidios por una presunta agresión física contra M. A. Suárez, entrenador de Concepción FC, ocurrida después de un partido de cuartos de final del Torneo Apertura. Este hecho se incorporó al clima de tensión que rodea a la conducción liguista, aunque debe diferenciarse de las denuncias administrativas presentadas por los clubes.

La situación deja a la Liga Tucumana ante una posible reestructuración de su conducción, en un momento en el que se acumulan reclamos por la transparencia administrativa, el manejo de los recursos y la relación entre las autoridades y las instituciones afiliadas. La confirmación oficial de la intervención y de quién quedará al frente será determinante para conocer cómo continuará el proceso y qué medidas se adoptarán sobre el futuro dirigencial del fútbol tucumano.

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