
Murió un joven boliviano que transportaba más de 40 cápsulas de cocaína en su organismo
Benjamin EncinaUn ciudadano boliviano de 23 años, identificado como Celestino Fernández Tola, murió este domingo en el Hospital Regional Dr. Ramón Carrillo, de Santiago del Estero, después de permanecer doce días internado en terapia intensiva. El joven había sido encontrado con fuertes dolores abdominales en la ciudad de Pinto y, tras recibir asistencia médica, los estudios permitieron descubrir que llevaba más de 40 cápsulas de cocaína dentro de su aparato digestivo. La Justicia Federal investiga las circunstancias del caso y ordenó una autopsia para determinar las causas del fallecimiento.

El episodio comenzó el 30 de septiembre, cuando Fernández Tola fue visto deambulando por las calles de Pinto, con un intenso malestar y en busca de ayuda. Según las actuaciones, antes había estado alojado en un hospedaje de la ciudad, del que se retiró dejando pertenencias. Su estado de salud se agravó hasta que debió ser asistido de urgencia y trasladado a un centro sanitario.
Durante la atención médica inicial, los profesionales advirtieron que el joven presentaba un cuadro delicado y solicitaron estudios por imágenes. Las radiografías y la tomografía computada permitieron detectar numerosas cápsulas alojadas en su organismo, una modalidad de transporte de estupefacientes conocida como correo humano o mula, en la que una persona ingiere envoltorios con droga para trasladarlos sin ser detectada en los controles.
Los primeros reportes mencionaron alrededor de 40 cápsulas, mientras que la información posterior sobre el caso indicó que el recuento superaba las 42 unidades. La presencia de esos envoltorios representaba un riesgo grave para su salud, por lo que fue derivado al Hospital Regional de la capital santiagueña, donde quedó internado bajo atención especializada.
Ante la gravedad del cuadro, el equipo médico dispuso una intervención quirúrgica de urgencia para extraer las cápsulas y reducir el peligro que representaban. Sin embargo, pese a la operación y a los tratamientos aplicados durante la internación, el joven no logró recuperarse. Su estado continuó siendo delicado durante los doce días que permaneció en terapia intensiva.
Durante la mañana del domingo, su condición se agravó nuevamente. De acuerdo con la información difundida sobre las actuaciones judiciales, presentó fiebre elevada y taquicardia antes de morir, alrededor de las 10.30, dentro del establecimiento sanitario. La evolución médica previa y la presencia de las cápsulas forman parte de los elementos que deberán analizarse para establecer qué provocó el desenlace.
Mientras permanecía internado, Fernández Tola se encontraba bajo custodia de efectivos de la Dirección General de Drogas Peligrosas, en el marco de una investigación por una presunta infracción a la Ley Nacional 23.737, que regula los delitos relacionados con estupefacientes. La causa se había iniciado después de que las autoridades tomaran conocimiento de la presencia de cápsulas en su aparato digestivo.
Tras confirmarse el fallecimiento, intervino la Justicia Federal de Segunda Nominación, a cargo del juez Sebastián Argibay, quien ordenó una autopsia y otras diligencias para esclarecer lo sucedido. El examen forense será fundamental para establecer la causa de muerte y determinar si existió una relación directa con la posible rotura de alguno de los envoltorios o con otras complicaciones médicas.
El caso vuelve a exponer los riesgos extremos de utilizar el cuerpo humano para transportar drogas. La rotura o filtración de una cápsula puede provocar una intoxicación grave y potencialmente mortal, mientras que la permanencia de los envoltorios en el aparato digestivo también puede generar complicaciones. En esta investigación, no obstante, la causa concreta del fallecimiento deberá establecerse mediante los resultados de la autopsia y las actuaciones judiciales.


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