
Mercofrut: caen las ventas pese a la baja de la inflación
Benjamin EncinaLa mercadería está disponible, pero falta lo más importante para sostener el movimiento del Mercado de Concentración Frutihortícola de Tucumán (Mercofrut): compradores que reactiven las ventas. Ese es el escenario que describió Juan Carlos Santillán, referente del sector, al advertir que la desaceleración de la inflación todavía no se refleja en una mejora de la actividad comercial.
La dificultad no pasa únicamente por cuánto cuesta cada producto, sino también por las cantidades que pueden comprar los clientes. Con una demanda debilitada, los comerciantes encuentran obstáculos para colocar la mercadería y deben adaptarse a un mercado en el que los valores cambian de acuerdo con la disponibilidad de cada alimento. El mal tiempo y las bajas temperaturas también fueron señalados como factores que afectan el movimiento comercial.

Los precios muestran diferencias importantes entre los productos. Según los valores informados por Santillán, la bolsa de papa pasó de $20.000 a $30.000, mientras que la de cebolla llegó a $25.000 y la de batata alcanzó los $35.000. En otros casos, los valores son menores: el atado de acelga se ubicó en $1.000, la jaula de lechuga en $6.000 y el cajón de tomate entre $10.000 y $20.000. La manzana, por su parte, alcanzó los $45.000 por cajón.
Estas variaciones reflejan que la evolución de los precios no es uniforme. Un índice general de inflación puede desacelerarse y, al mismo tiempo, algunos alimentos registrar aumentos, mientras otros bajan o mantienen sus valores. Para los comerciantes, el desafío es conseguir compradores en un contexto en el que la demanda no acompaña la disponibilidad de productos.
A las dificultades de venta se suma otro reclamo: la comercialización informal en las inmediaciones del mercado. Santillán denunció que algunos camiones ofrecen productos como papa, cebolla, huevos y limón sobre la colectora, en sectores donde —según señaló— no está permitido estacionar. El referente considera que esta actividad perjudica a los puesteros establecidos y reclama controles para evitar que deban competir en condiciones desiguales.
El panorama deja una preocupación que va más allá de las variaciones puntuales de precios. Para quienes trabajan en el Mercofrut, la falta de movimiento comercial afecta la posibilidad de vender la mercadería y sostener la actividad cotidiana. La recuperación de las ventas sigue siendo la principal necesidad del sector, que espera una mejora en el consumo y respuestas al reclamo por la venta informal.
Quienes quieran acercarse al predio pueden tener en cuenta los horarios informados por el mercado: lunes, miércoles y viernes de 6.30 a 11; jueves desde las 17.30; y sábados de 7 a 13, cuando se realiza la feria comunitaria.


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