Las lluvias retrasan la zafra tucumana y la molienda podría continuar hasta diciembre

Las precipitaciones saturan los suelos, frenan el ingreso de maquinaria y obligan a los ingenios tucumanos a extender la molienda.
Tucumán23 de octubre de 2026Benjamin EncinaBenjamin Encina

La campaña azucarera de Tucumán atraviesa una etapa decisiva, con miles de toneladas de caña todavía pendientes de cosecha y un calendario condicionado por las lluvias. Aunque la producción mantiene un avance importante, las dificultades para ingresar a determinados campos obligan a los productores y a los ingenios a reorganizar sus tareas para aprovechar cada jornada en la que el clima permite trabajar.

Los últimos datos productivos difundidos el 22 de octubre indican que la zafra alcanzó un 79% de avance, calculado sobre una disponibilidad estimada de 19.650.000 toneladas de caña. Hasta esa fecha se habían molido 15.570.820 toneladas de caña bruta en la provincia, según información del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT). 

El principal obstáculo está en el estado de los terrenos. Las precipitaciones acumuladas dejaron sectores con suelos saturados y sin condiciones para el ingreso de cosechadoras y camiones. El problema no afecta a todos los establecimientos por igual: mientras algunas zonas lograron avanzar con los trabajos, otras todavía tienen lotes en los que la maquinaria no puede operar con normalidad.

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Esa diferencia obliga a ajustar la planificación según las condiciones de cada campo. La prioridad del sector es mantener la provisión de materia prima a las fábricas y evitar que las interrupciones climáticas reduzcan todavía más el tiempo disponible para completar la campaña.

La situación también se refleja en la actividad industrial. De los 14 ingenios tucumanos, 13 se encontraban en zafra al 22 de octubre, mientras que uno permanecía detenido por las lluvias, con expectativas de retomar la molienda cuando las condiciones lo permitieran. Las paradas temporales, además de responder a la falta de caña disponible en determinadas zonas, pueden aprovecharse para realizar tareas de reparación y mantenimiento de los equipos.

Frente a este escenario, el sector industrial manifestó su intención de extender las operaciones durante noviembre y diciembre, siempre que el tiempo acompañe. No existe todavía una fecha definitiva para el cierre: la continuidad de los trabajos dependerá de las precipitaciones, del acceso a los cañaverales y de la cantidad de materia prima que pueda trasladarse a las fábricas.

Pese a las complicaciones, los indicadores productivos ofrecen algunos datos favorables. Los reportes oficiales señalan que la maduración de la caña y los rendimientos registrados mantienen perspectivas positivas para la campaña. En paralelo, la producción de azúcar físico en Tucumán ya superó 1,2 millones de toneladas, de acuerdo con el balance informado al cierre del 22 de octubre. 

La extensión de la zafra resulta importante para cumplir con los compromisos de abastecimiento, exportación y producción de bioetanol, utilizado en la mezcla con combustibles. Por eso, productores e industriales buscan recuperar el ritmo cada vez que las condiciones permiten volver a los campos.

El desenlace de la campaña seguirá atado al clima. Si las lluvias dan una tregua, los ingenios podrán continuar procesando caña durante las próximas semanas; si persisten las dificultades, podrían quedar zonas sin cosechar antes de que termine el año. Por ahora, la estrategia es moler la mayor cantidad posible de materia prima y sostener la actividad mientras las condiciones operativas lo permitan.

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