
La actividad económica repuntaría en septiembre, pero el año cerraría con poco crecimiento
Benjamin EncinaLa economía argentina habría registrado una leve mejora durante septiembre, después de la fuerte caída de julio y el rebote limitado de agosto. Sin embargo, las primeras estimaciones privadas indican que ese avance no habría sido suficiente para compensar el retroceso acumulado durante el tercer trimestre, mientras las proyecciones para el cierre de 2026 se ubican cerca del 1% de crecimiento anual.
Los relevamientos de las consultoras Equilibra y Orlando J. Ferreres & Asociados muestran una recuperación mensual de distinta magnitud. Equilibra calculó una suba desestacionalizada del 0,5%, mientras que el Índice General de Actividad (IGA) de Ferreres estimó un incremento del 0,1%. Se trata de indicadores privados preliminares, por lo que las cifras definitivas dependerán de las publicaciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
La mejora prevista para septiembre no alcanzaría para revertir la evolución negativa de los meses anteriores. Según Equilibra, el nivel de actividad del tercer trimestre habría quedado 2,6% por debajo del segundo trimestre. Ferreres, por su parte, estimó una contracción trimestral del 1,2%. Las diferencias responden a las metodologías y los indicadores utilizados por cada consultora, aunque ambas mediciones apuntan a un período de debilitamiento económico.
Para evitar una caída trimestral, la economía necesitaba un salto mensual extraordinario durante septiembre. De acuerdo con los cálculos de Equilibra, la actividad debía crecer aproximadamente 8,5% en un solo mes para compensar el retroceso previo. Esa magnitud quedó muy por encima de las mejoras proyectadas por los relevamientos privados, por lo que el tercer trimestre habría terminado con un resultado negativo.
El escenario también se explica por el desempeño de los meses anteriores. En julio, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC registró una caída desestacionalizada del 2,9% mensual y un retroceso interanual del 1,4%. En agosto, según los datos publicados posteriormente, la actividad mostró una recuperación mensual de apenas 0,1%, pero continuó por debajo del nivel de un año atrás.
La evolución de los distintos sectores refleja una economía con comportamientos desiguales. Mientras algunas actividades vinculadas con los recursos naturales y las exportaciones mantienen mayor dinamismo, otras relacionadas con el consumo interno, la industria y la construcción enfrentan mayores dificultades. Esta diferencia limita la posibilidad de que una mejora puntual se transforme rápidamente en una recuperación extendida al conjunto de la economía.
En ese contexto, las proyecciones para el cierre del año también fueron revisadas. La consultora LCG redujo su expectativa de crecimiento para 2026 hasta alrededor del 1%, mientras que otras firmas privadas contemplan una expansión incluso menor. El cálculo contrasta con el crecimiento del 3% previsto por el Gobierno en el proyecto de Presupuesto 2027 para el año en curso, una diferencia que refleja la distancia entre las estimaciones oficiales y las perspectivas de parte del sector privado.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, publicado a comienzos de octubre, había proyectado un crecimiento promedio del 1,5% para 2026. Sin embargo, ese cálculo se elaboró antes de conocerse los últimos datos de actividad de agosto y las estimaciones privadas de septiembre, por lo que no incorpora necesariamente las revisiones posteriores de todas las consultoras.
Otro factor que condiciona la recuperación es la evolución del consumo de los hogares. Los analistas advierten que la pérdida de poder adquisitivo en determinados segmentos, las dificultades para sostener las ventas y la debilidad de la inversión pueden limitar el impulso de los próximos meses. Aunque una mejora de los ingresos podría contribuir a reactivar parte de la demanda, su impacto dependerá de cómo evolucionen los salarios, el crédito y las expectativas empresariales.
Por ahora, las cifras de septiembre deben interpretarse como estimaciones preliminares y no como el resultado oficial definitivo. El INDEC publicará la información correspondiente al tercer trimestre del producto interno bruto (PIB), que permitirá confirmar la magnitud de la contracción y evaluar con mayor precisión el desempeño de la economía argentina.
De confirmarse las proyecciones privadas, el país terminaría 2026 con un crecimiento reducido y con diferencias importantes entre sectores. La suba mensual de septiembre representaría una señal de recuperación parcial, pero no alcanzaría para compensar el deterioro previo ni para asegurar una mejora sostenida en los últimos meses del año.


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