
Un acta policial ubica a Santiago Caputo en el operativo por la salida de Flavio Bolsonaro
Benjamin EncinaUn control vehicular realizado en la provincia de Misiones incorporó un nuevo capítulo a la controversia por la salida de Flavio Bolsonaro hacia Estados Unidos. Según un acta de la Policía provincial, el asesor presidencial Santiago Caputo viajaba en uno de los vehículos detenidos durante la madrugada del miércoles, cuando regresaba desde la zona de Puerto Iguazú.
El procedimiento quedó registrado a las 2.50 de la madrugada por efectivos de la División de Seguridad Vial de la Unidad Regional IV, con asiento en Capioví. La información fue publicada por La Nación y reproducida por distintos medios, entre ellos Los Primeros. El documento describe la intervención policial sobre dos vehículos que circulaban por la ruta nacional 12, procedentes de Puerto Iguazú, donde había partido el vuelo que trasladó a Bolsonaro a Miami.
De acuerdo con el acta, uno de los rodados era una Ford Ranger blanca, conducida por Jorge Omar Waisman, identificado durante el control como jefe de Seguridad e Informaciones de la Entidad Binacional Yacyretá. Detrás circulaba una Toyota Hiace blanca, manejada por Orlando Ignacio Palacios, señalado como asesor de la Secretaría General del organismo.

Según la documentación citada por los medios, Caputo viajaba en la Toyota Hiace y se presentó ante los agentes como consultor político y asesor del presidente Javier Milei. El registro también señala que habría pedido que el procedimiento no se prolongara para evitar demoras en el regreso. Los vehículos continuaron su recorrido después de la verificación de sus ocupantes.
La relevancia política del episodio está vinculada con las versiones sobre la participación del asesor presidencial en la logística que permitió la salida de Flavio Bolsonaro y su familia desde Argentina rumbo a Estados Unidos. La operación se desarrolló en medio de interrogantes sobre los movimientos del dirigente brasileño y las gestiones realizadas para concretar el viaje desde Puerto Iguazú.
Según las reconstrucciones periodísticas, el traslado involucró aviones privados y gestiones logísticas en Misiones. También se mencionó la intervención de funcionarios y organismos estatales, entre ellos la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), Migraciones y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). Sin embargo, el alcance de la participación de cada organismo y las responsabilidades individuales deben distinguirse de las versiones difundidas por fuentes periodísticas.
Otro punto que generó interrogantes fue la presencia de un ocupante que, según fuentes policiales citadas en las publicaciones, se habría identificado como integrante de la DEA, la agencia antinarcóticos de Estados Unidos. Los reportes aclaran que no se presentó documentación que acreditara esa condición, por lo que su pertenencia a esa agencia no está confirmada.
Consultado por La Nación, Caputo rechazó inicialmente haber sido identificado durante el control. “De ninguna manera, no sé de qué estás hablando”, respondió. Cuando el periodista insistió con detalles del procedimiento, el asesor contestó “Misterio” y luego “Ni idea”, según la transcripción publicada por el diario.
La controversia también se amplió por las distintas versiones sobre cuándo llegó Bolsonaro a Misiones, cómo se organizó su traslado y qué gestiones se realizaron antes de que el avión partiera hacia Estados Unidos. Los informes publicados describen una operación con movimientos reservados, aunque no todos los detalles cuentan con documentación pública que permita confirmarlos de manera independiente.
Por ahora, el acta policial constituye un registro del control y de las identidades consignadas durante el procedimiento, mientras que la participación concreta de Caputo en la organización del viaje surge de reconstrucciones periodísticas y versiones atribuidas a fuentes. La respuesta del asesor y la falta de información oficial completa sobre algunos aspectos mantienen abiertos varios interrogantes políticos.



