
El Gobierno volvió a postergar los impuestos a los combustibles hasta diciembre
Benjamin EncinaEl Gobierno nacional volvió a aplazar la aplicación de los aumentos pendientes en los impuestos que gravan los combustibles. A través del Decreto 1305/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial, decidió trasladar del 1° de noviembre al 1° de diciembre la entrada en vigencia de las actualizaciones tributarias que estaban previstas para el próximo mes.
La decisión alcanza al Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y al Impuesto al Dióxido de Carbono, que tienen incidencia sobre los precios de la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil. De esta manera, los incrementos impositivos que debían comenzar a aplicarse en noviembre permanecerán postergados durante todo ese mes.

La normativa modifica el esquema establecido por el Decreto 617/2025, que fue prorrogado en distintas oportunidades durante 2025 y 2026. En concreto, extiende hasta el 30 de noviembre el período de postergación y establece que los aumentos pendientes tendrán efecto desde el primer día de diciembre.
Los montos que todavía no fueron trasladados corresponden a las actualizaciones acumuladas de 2024 y 2025, además de las previstas para el primer y segundo trimestre de 2026. Se trata de impuestos de monto fijo que, según la Ley 23.966, deben actualizarse periódicamente tomando como referencia la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el INDEC.
En los fundamentos del decreto, el Ejecutivo justificó la decisión al señalar que busca estimular el crecimiento de la economía mediante un sendero fiscal sostenible. Bajo ese argumento, consideró necesario volver a diferir los incrementos remanentes para los productos alcanzados por la medida.
La postergación también comprende el monto diferencial del impuesto al gasoil destinado al consumo en determinadas regiones del país, entre ellas las provincias patagónicas y otras zonas contempladas por la normativa vigente.
La decisión se conoce después de que las petroleras aplicaran nuevos ajustes en los surtidores durante las últimas semanas. Esos movimientos respondieron a distintos factores, entre ellos la evolución de los costos y del precio internacional del petróleo, por lo que el aplazamiento impositivo no significa que los combustibles tengan congelados sus precios.
En ese sentido, la medida evita que los incrementos tributarios pendientes se incorporen al precio durante noviembre, pero las empresas todavía pueden disponer modificaciones por otros componentes de su estructura de costos. El impacto final dependerá de las decisiones comerciales de cada compañía y de las condiciones del mercado.
La nueva prórroga se suma a una serie de postergaciones que el Gobierno viene implementando desde el año pasado. Con el último decreto, la aplicación de los aumentos acumulados vuelve a quedar desplazada y tendrá como nueva fecha prevista el 1° de diciembre de 2026.


La inflación de octubre rondaría el 2% por la presión de alimentos y combustibles


