
Anuncian tres obras por $2.000 millones para descomprimir el tránsito en el Camino del Perú
Benjamin EncinaEl Gobierno de Tucumán anunció un plan de obras viales para intervenir tres sectores del Camino del Perú, uno de los corredores más transitados del área metropolitana. El proyecto contempla una inversión estimada de entre $1.500 millones y $2.000 millones y busca reducir las demoras que diariamente afectan a quienes circulan entre San José, Yerba Buena y Cebil Redondo.
Las intervenciones fueron elaboradas por la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) y acordadas durante una reunión encabezada por el ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur. También participaron el intendente de Yerba Buena, Pablo Macchiarola, el delegado comunal de Cebil Redondo, Gastón García Biagosch, y autoridades del organismo vial.
Según adelantó Nazur, la intención es firmar un convenio durante la próxima semana, con la participación del gobernador Osvaldo Jaldo, para establecer las responsabilidades de cada jurisdicción. Una vez formalizado ese acuerdo, se definirá el cronograma de ejecución. El plazo estimado para completar los trabajos será de aproximadamente tres meses desde su inicio, aunque todavía no existe una fecha confirmada para el comienzo de las tareas.
La primera intervención se realizará en la denominada Curva de los Vega, donde se construirá una rotonda que permitirá conectar el Camino del Perú con la prolongación de la calle Fanzolato. La nueva conexión apunta a ofrecer un recorrido alternativo entre Cebil Redondo y Yerba Buena y distribuir parte de los vehículos que actualmente se concentran sobre la ruta provincial 315.

Para concretar esa obra será necesario ampliar la calzada en el sector donde se instalará el distribuidor vial. Además, la Provincia se comprometió a pavimentar los 150 metros que faltan para completar el enlace entre Fanzolato y el Camino del Perú. La comuna de Cebil Redondo tendrá a su cargo la iluminación del nuevo cruce, mientras que también deberán resolverse cuestiones relacionadas con el canal y la circulación peatonal.
El segundo frente de trabajo abarcará aproximadamente 2,5 kilómetros en San José, entre las calles Los Cerezos y Nicolás Avellaneda, en el tramo comprendido entre un corralón y el predio de La Rural. Allí se proyecta ensanchar la ruta 2,5 metros hacia cada lado, con el objetivo de habilitar dos carriles de circulación por sentido.
La ampliación incluirá la pavimentación de las banquinas y la construcción de cordones cuneta en ambos márgenes. Estas modificaciones no solamente permitirán incrementar el espacio disponible para los vehículos, sino que también apuntan a mejorar el escurrimiento del agua de lluvia y reducir los problemas que se producen durante las precipitaciones.
La tercera intervención se concentrará en la intersección del Camino del Perú con las avenidas Presidente Perón y Belgrano, otro de los puntos donde habitualmente se forman largas filas de automóviles. El proyecto contempla incorporar un carril adicional para los giros hacia el oeste, destinado a quienes circulan de norte a sur y necesitan ingresar a Yerba Buena por avenida Perón.
Con esa modificación, los conductores podrán realizar el giro sin quedar detenidos en la fila del semáforo principal. Para generar el espacio necesario se prevé reducir el ancho del cantero central y adecuar parte de la infraestructura existente. También se analizará la posibilidad de reubicar una vereda y construir un nuevo puente peatonal para mejorar la seguridad de quienes atraviesan el sector. La Municipalidad de Yerba Buena tendrá a su cargo las modificaciones previstas en ese cruce.
Las autoridades reconocieron que estas intervenciones representan soluciones parciales y no resuelven por completo las dificultades del corredor. El crecimiento urbano de Yerba Buena, San José, Villa Carmela y Cebil Redondo incrementó la cantidad de desplazamientos diarios, mientras que el aumento del parque automotor profundizó la congestión, especialmente durante las horas pico.
El Camino del Perú concentra viajes hacia establecimientos educativos, comercios y lugares de trabajo, por lo que las demoras afectan a conductores de distintos puntos del área metropolitana. En ese contexto, las obras buscan ordenar los accesos, ampliar la capacidad de circulación y reducir los riesgos de maniobras, mientras continúan pendientes proyectos de mayor envergadura para transformar integralmente la infraestructura vial.
La ejecución dependerá ahora de la firma del convenio entre los organismos involucrados y de la posterior definición de los plazos. Mientras tanto, el paquete anunciado representa una inversión de hasta $2.000 millones para intervenir tres sectores considerados críticos y mejorar la circulación en una de las rutas más utilizadas del Gran San Miguel de Tucumán.


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