
Un siglo después de Gaudí: se inauguró la torre más alta del mundo en la Sagrada Familia
Belen LapetinaLa ciudad de Barcelona vivió una jornada histórica al conmemorarse el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, el genio detrás de la emblemática Sagrada Familia. En un acto cargado de simbolismo, el Papa León XIV presidió una misa especial y bendijo la nueva Torre de Jesucristo, culminando uno de los hitos más importantes de la basílica.
Con 172,5 metros de altura, la torre se convirtió en la más alta de una iglesia católica en el mundo. En su cima destaca una gigantesca cruz de 17 metros de alto, recubierta por miles de piezas de cerámica elaboradas con la tradicional técnica del trencadís, característica de la obra de Gaudí.
La celebración reunió a más de 120.000 personas en las calles de Barcelona y a miles de fieles dentro y fuera del templo. Entre los asistentes estuvieron los Reyes de España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y diversas autoridades nacionales e internacionales.
Durante la ceremonia, el pontífice realizó un llamado a la paz y destacó los valores cristianos en un contexto mundial marcado por los conflictos. Posteriormente, bendijo la torre desde la fachada del Nacimiento ante una multitud emocionada.
Uno de los momentos más impactantes de la noche fue un espectáculo de drones y luces que dibujó el rostro de Gaudí en el cielo. La imagen del arquitecto pareció contemplar la cruz de la torre antes de desvanecerse, mientras aparecía una de sus frases más recordadas: “Primero el amor, después la técnica”.
Tras 144 años de construcción, la Sagrada Familia sigue acercándose al sueño que Gaudí imaginó hace más de un siglo, consolidándose como uno de los monumentos religiosos y arquitectónicos más impresionantes del mundo.


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