Las altas temperaturas, la sequedad ambiental y las ráfagas previstas generan condiciones peligrosas para la rápida propagación de focos de fuego forestales.
Una nueva ola de calor agrava los incendios en Francia, España y Portugal, donde miles de bomberos trabajan para contener las llamas mientras cientos de miles de personas permanecen evacuadas o confinadas.
Toda la provincia se encuentra bajo el nivel máximo de riesgo de incendios forestales debido a la combinación de viento Zonda, baja humedad, altas temperaturas y vegetación seca. Las autoridades piden extremar las precauciones y evitar cualquier actividad que pueda generar fuego.
Francia, España y Portugal combaten decenas de focos activos en medio de temperaturas cercanas a los 40°. Hay heridos, evacuaciones y alertan que la temporada de incendios comenzó antes de lo habitual.