El consumo en bares y restaurantes cayó hasta un 40% y la gastronomía enfrenta una fuerte crisis

Empresarios del sector aseguran que el consumo en bares y restaurantes se redujo entre un 30% y un 40% en los últimos dos años. La caída del poder adquisitivo, el aumento de los costos y los cambios en los hábitos de consumo golpean a una actividad que reclama alivio fiscal para sostener el empleo.
Nacionales17 de julio de 2026Belen LapetinaBelen Lapetina

La gastronomía argentina atraviesa uno de sus momentos más difíciles. Según referentes del sector, el consumo en bares y restaurantes cayó entre un 30% y un 40% en comparación con hace dos años, como consecuencia de la pérdida del poder adquisitivo, la menor llegada de turistas y el aumento sostenido de los costos.

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El presidente de la Cámara de Restaurantes, Carlos Alberto Yanelli, aseguró que la situación genera una gran preocupación entre los empresarios. "Hay días con buena actividad y otros en los que no entra nadie. Muchos establecimientos ya no logran sostenerse", advirtió.

Frente a este escenario, los comercios multiplican las promociones, los menús ejecutivos, los descuentos con bancos y billeteras virtuales, además de programas de fidelización para atraer clientes. Sin embargo, estas estrategias no alcanzan para revertir la caída de la demanda.

Desde la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA), su presidente Daniel Prieto explicó que también cambiaron los hábitos de consumo. Los clientes gastan menos, comparten platos y postres y reducen la compra de bebidas de mayor valor. En ese contexto, las pizzerías y los bodegones muestran un mejor desempeño gracias a su relación entre precio y cantidad.

Los empresarios también señalaron que el Mundial 2026 no impulsó la actividad como esperaban, ya que muchos partidos de la Selección argentina coincidieron con el horario de la cena y gran parte del público eligió seguir los encuentros desde sus casas.

A la baja del consumo se suma el fuerte incremento de los costos fijos, como alquileres, servicios, salarios e impuestos. Además, algunos insumos, como la carne, registraron importantes aumentos en los últimos meses, reduciendo aún más la rentabilidad del sector.

Por ese motivo, las cámaras empresarias reclaman medidas fiscales que alivien la carga sobre una actividad que genera una importante cantidad de empleo privado. Entre las propuestas figuran la revisión de los mecanismos de embargo y beneficios que permitan mejorar la competitividad sin recurrir a planes de estímulo al consumo.

Mientras algunos indicadores macroeconómicos muestran señales positivas, los empresarios sostienen que la economía real continúa reflejando una marcada retracción del consumo, con locales abiertos, pero tickets promedio cada vez más bajos.

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