
Confirmaron que el edificio de la explosión fatal nunca tuvo el final de obra
Benjamin EncinaEl edificio de Monteagudo 120, donde una explosión seguida de un incendio provocó la muerte del médico Jonathan Stisman, de 43 años, nunca obtuvo el certificado final de obra exigido por la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. Así lo confirmó la directora de Edificación y Catastro, Nora Belloni, quien explicó que el inmueble permanece intimado desde 2018 debido a irregularidades detectadas durante su construcción.
La funcionaria indicó que, una vez finalizadas las inspecciones técnicas posteriores al siniestro, el Municipio notificó formalmente a la inmobiliaria administradora sobre la necesidad de avanzar con la regularización administrativa pendiente. “Necesitamos que ese edificio regularice su situación de final de obra”, afirmó Belloni.
Según explicó, el expediente permanece inconcluso desde hace años porque el edificio presenta una importante irregularidad urbanística. El principal inconveniente radica en que la construcción posee un piso más de los autorizados originalmente. “Estaban aprobados siete pisos y construyeron ocho”, señaló la directora de Catastro. Esa modificación impidió que el inmueble obtuviera la aprobación definitiva exigida por el Código de Planeamiento Urbano.

Belloni remarcó que el Municipio ya agotó las instancias administrativas previstas por la normativa. Desde 2018 se realizaron intimaciones, notificaciones y multas, pero los propietarios nunca completaron el trámite necesario para obtener el final de obra. Además, explicó que al no existir esa aprobación tampoco pudo concretarse la propiedad horizontal, situación que impide la individualización catastral y la escrituración definitiva de cada departamento.
Respecto del estado del edificio tras la explosión, la funcionaria llevó tranquilidad al señalar que los estudios realizados por ingenieros especializados determinaron que la estructura no sufrió daños estructurales. Las inspecciones abarcaron los departamentos del segundo, tercero y cuarto piso, donde solo se detectaron desprendimientos ocasionados por la onda expansiva y daños materiales en los departamentos 12, 13 y 14, ubicados en el tercer nivel.
Las autoridades precisaron que el inmueble continuará clausurado hasta que se retiren los escombros, se reparen los departamentos afectados y se rehabiliten todos los servicios esenciales. Posteriormente, los propietarios deberán avanzar con el proceso de regularización administrativa que permanece pendiente desde hace varios años.
Mientras tanto, la investigación judicial continúa para determinar las causas exactas de la explosión que terminó con la vida de Jonathan Stisman. Paralelamente, la Municipalidad insiste en que los responsables del edificio deberán resolver las irregularidades urbanísticas para que el inmueble pueda normalizar completamente su situación legal y administrativa.


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