
El pequeño que cayó en una boca de tormenta continúa hospitalizado con riesgo de neumonía
Benjamin EncinaLa salud del niño de tres años que cayó dentro de una boca de tormenta sin tapa en Villa Luján, en San Miguel de Tucumán, continúa siendo motivo de preocupación. El pequeño permanece internado en el Hospital del Niño Jesús, donde los médicos detectaron el ingreso de líquidos contaminados a su organismo y advirtieron sobre el riesgo de desarrollar una neumonía, por lo que seguirá bajo estricta observación médica.
El dramático episodio ocurrió el viernes 31 de julio, alrededor de las 18.40, cuando el niño caminaba junto a su madre, una tía y otros familiares por el pasaje Miguel Cané, antes de llegar a la intersección con Saavedra. Según relató su tía, el menor iba tomado de la mano cuando pisó una superficie cubierta de barro y cayó por completo dentro de una boca de tormenta repleta de líquidos cloacales, cuya tapa estaba ausente.
La mujer explicó que intentó rescatarlo de inmediato, aunque el niño volvió a hundirse debido a la fuerza del agua acumulada. Finalmente logró sacarlo y, junto con la madre del pequeño, lo trasladaron rápidamente hasta su vivienda para limpiarlo antes de que fuera asistido por el 107 y posteriormente derivado al hospital. Durante el accidente, el menor habría ingerido líquidos cloacales, situación que obligó a una atención médica inmediata.

Si bien en un primer momento los médicos informaron que evolucionaba favorablemente, con el correr de las horas detectaron que el ingreso de líquidos al organismo podría derivar en una neumonía por aspiración, motivo por el cual decidieron mantenerlo internado. Sus familiares remarcaron que "el niño todavía no está fuera de peligro", por lo que continuará siendo monitoreado por los profesionales del centro asistencial.
El hecho generó una fuerte conmoción en el barrio y reavivó los reclamos de los vecinos, quienes aseguran haber denunciado durante años el deterioro de esa boca de tormenta. Según sostienen, la estructura presentaba problemas desde hacía tiempo y nunca recibió una solución definitiva. Tras el accidente, personal de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) reparó el lugar y colocó una nueva tapa, además de señalizar el sector.
La familia exige que la Justicia determine las responsabilidades por lo ocurrido y reclama respuestas tanto a la SAT como a la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. Aseguran que no buscan una compensación económica, sino que situaciones como esta no vuelvan a repetirse y que se garantice el mantenimiento adecuado de la infraestructura urbana para evitar nuevos accidentes.


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