Un toro criado en Tucumán se consagró Gran Campeón en Palermo

Un ejemplar Braford criado en Tucumán ganó en Palermo y reforzó la proyección regional de la genética ganadera del NOA.
Tucumán08 de septiembre de 2026Benjamin EncinaBenjamin Encina

La ganadería tucumana consiguió un reconocimiento de alcance nacional luego de que un toro Braford de tres años criado en la provincia fuera elegido Gran Campeón Macho en la última edición de la Exposición Rural de Palermo, uno de los escenarios más importantes del sector agropecuario argentino.

El ejemplar es resultado de un trabajo conjunto entre el Grupo Budeguer y la cabaña La Dominga, una alianza que combina genética de alta calidad con capacidad productiva y que busca ampliar el desarrollo ganadero en Tucumán y el resto del NOA.

Una alianza para producir genética de élite

El proyecto nació a partir de la asociación entre ambas empresas.

Alejandro Lauret, propietario de La Dominga, explicó que el toro ganador desciende de un reproductor que fue consagrado Gran Campeón del Congreso Mundial de 2022, un antecedente genético que terminó teniendo continuidad en el ejemplar desarrollado en territorio tucumano.

Por su parte, Luis Budeguer destacó que la alianza combina dos capacidades diferentes: La Dominga aporta experiencia y genética, mientras el Grupo Budeguer suma infraestructura y escala productiva.

Dentro del esquema se utilizan anualmente alrededor de 1.000 vacas receptoras destinadas a programas de transferencia embrionaria.

La intención es que animales con genética de alto valor puedan nacer en Tucumán y posteriormente multiplicarse hacia otras regiones productivas del país.

7823_torero

Por qué eligieron la raza Braford

El Braford surge del cruzamiento entre las razas Brahman y Hereford.

Esa combinación permite obtener animales adaptados a condiciones climáticas exigentes, una característica especialmente relevante para las regiones del norte argentino.

Entre sus principales atributos aparecen la resistencia al calor, tolerancia a la garrapata y capacidad de adaptación a ambientes difíciles, sin perder características vinculadas con la calidad de la carne.

Estas condiciones convierten a la raza en una alternativa estratégica para establecimientos ubicados en zonas donde las altas temperaturas representan un desafío permanente.

Tucumán busca producir más con menos superficie

La expansión agrícola, especialmente la presencia de la caña de azúcar, redujo en diferentes zonas la disponibilidad de grandes extensiones destinadas exclusivamente al pastoreo.

Por eso, el modelo productivo desarrollado por el Grupo Budeguer apunta principalmente hacia la eficiencia.

La firma utiliza sistemas automatizados capaces de medir la conversión de alimento de cada animal, lo que permite identificar ejemplares que consumen menos y generan mayor cantidad de kilos en períodos similares.

Ese criterio posteriormente es incorporado dentro de la selección genética.

Un feedlot con capacidad para 10.000 cabezas

El proyecto ganadero también adquirió una dimensión considerable.

Actualmente, el Grupo Budeguer opera un feedlot con capacidad aproximada para 10.000 animales y posee un rodeo de alrededor de 10.000 vientres.

El sistema permite integrar diferentes actividades agroindustriales desarrolladas en la provincia.

Uno de los ejemplos es el aprovechamiento de subproductos provenientes de la producción azucarera.

Durante la cosecha de caña se utiliza el despunte verde, que puede ser picado y posteriormente ensilado para transformarlo en una fuente de fibra y energía destinada a la alimentación del ganado.

Agregar valor al maíz tucumano

La estrategia también contempla evitar que determinadas materias primas salgan de la provincia sin transformación.

El maíz producido en Tucumán puede utilizarse dentro del propio sistema ganadero para generar carne.

De esa manera, el objetivo es agregar valor en origen y fortalecer una cadena productiva que involucra agricultura, ganadería y agroindustria.

El reconocimiento conseguido en Palermo representa mucho más que un premio individual.

Para los productores involucrados, demuestra que Tucumán puede desarrollar genética ganadera competitiva a nivel nacional y abre oportunidades para ampliar una actividad que históricamente tuvo menor protagonismo que otros sectores productivos de la provincia.

Artículos relacionados