
El mercado pone al dólar cerca de $1.900 para 2027
Benjamin EncinaLa economía argentina empieza a mirar más allá de 2026. Con las elecciones presidenciales de 2027 cada vez más presentes en las decisiones financieras, las primeras estimaciones del mercado dibujan un escenario en el que la inflación seguiría desacelerándose, pero el dólar continuaría avanzando.
Una de las referencias que comenzó a captar la atención es una cotización proyectada de aproximadamente $1.875 por dólar hacia 2027.
La cifra no representa un precio definido ni una cotización asegurada para el próximo año. Se trata de una expectativa elaborada a partir de estimaciones del mercado, susceptible de modificarse según la evolución de la economía, las reservas, la política cambiaria y el escenario electoral.
En materia de precios, las previsiones ubican a la inflación de 2027 alrededor del 21% anual.
De concretarse, significaría continuar con el proceso de desaceleración inflacionaria respecto de los niveles registrados durante los años anteriores, aunque todavía mantendría a Argentina con una variación de precios elevada en comparación con economías más estables.

Las elecciones agregan una variable difícil de medir.
La historia económica argentina muestra que los períodos electorales suelen incrementar la demanda de cobertura cambiaria, especialmente cuando aparecen dudas sobre la continuidad de la política económica posterior a los comicios.
Por eso, inversores y empresas empiezan a observar no solamente los indicadores actuales, sino también qué programa económico podría mantenerse después de diciembre de 2027.
Para el Gobierno de Javier Milei, la evolución de la inflación será una de las variables centrales.
La administración nacional convirtió la reducción del aumento de precios y el equilibrio fiscal en los principales argumentos de su gestión económica. Llegar al año electoral con una inflación sustancialmente menor fortalecería esa narrativa.
Pero el dólar será igualmente determinante.
Una modificación acelerada del tipo de cambio podría trasladarse nuevamente a los precios y afectar salarios, consumo y expectativas. Por ese motivo, la relación entre inflación y cotización cambiaria será uno de los puntos más observados durante los próximos meses.
También entrarán en juego el nivel de reservas del Banco Central, el ingreso de divisas por exportaciones, la actividad económica, las inversiones y la capacidad del país para acceder al financiamiento.
Las proyecciones conocidas ahora deben interpretarse precisamente bajo ese marco: son estimaciones y no resultados garantizados.
Entre septiembre de 2026 y las elecciones de 2027 todavía existe un período suficientemente extenso para que las expectativas cambien de manera significativa.
El mercado, sin embargo, ya empezó a ponerle números al próximo escenario político: un dólar aproximándose a $1.900 y una inflación todavía por encima del 20% anual aparecen entre las primeras referencias para un año que estará condicionado por la carrera presidencial.


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