
San Francisco volverá a abrir sus puertas después de ocho años
Benjamin EncinaDespués de años de trabajos, restricciones y una extensa recuperación patrimonial, la Iglesia San Francisco volverá a recibir a los fieles el próximo 4 de octubre, una fecha especialmente significativa porque coincide con la celebración de San Francisco de Asís. La intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, confirmó que las tareas se encuentran en su etapa final y que el objetivo es concretar ese día la reapertura definitiva del histórico templo ubicado frente a Plaza Independencia, en la esquina de 25 de Mayo y San Martín, uno de los puntos patrimoniales más representativos del microcentro capitalino.
La reapertura cerrará un período que comenzó hace más de ocho años. El edificio había sido clausurado en agosto de 2018 por problemas estructurales y riesgo de derrumbe, situación que obligó a instalar vallas y restringir el acceso mientras se analizaba el estado de una construcción de enorme valor religioso e histórico. Con el paso del tiempo comenzaron diferentes etapas de intervención y, en julio de 2024, después de casi seis años, se retiraron las estructuras que rodeaban la fachada y volvió a quedar liberada visualmente la tradicional esquina tucumana, aunque los trabajos dentro del complejo continuaron.
La recuperación fue mucho más allá de una reparación superficial. Las intervenciones buscaron preservar elementos originales, recuperar la fachada y devolverle al edificio su histórica paleta cromática, además de realizar trabajos necesarios para garantizar condiciones estructurales adecuadas antes de habilitar nuevamente el ingreso del público. El municipio capitalino participó del financiamiento de la etapa final de las obras, que ahora permitirá que el templo vuelva a desarrollar plenamente su actividad religiosa y recupere su vínculo cotidiano con vecinos, turistas y fieles.

La importancia de San Francisco está directamente relacionada con la historia de Tucumán. El conjunto de iglesia y convento ocupa terrenos pertenecientes a la antigua manzana jesuítica, cedidos a la Orden Franciscana en 1785. El edificio atravesó numerosas transformaciones durante el siglo XIX: hacia 1884 quedó terminada su nueva fachada, en 1887 avanzó la nave central y posteriormente fueron incorporadas las naves restantes y la cúpula, mientras que en 1891 se sumaron las características rejas de hierro que todavía forman parte de la identidad arquitectónica del lugar. Por su relevancia, constituye uno de los principales bienes patrimoniales ubicados alrededor de Plaza Independencia.
El templo también conserva una profunda relación con acontecimientos fundamentales de la historia argentina y tucumana, lo que convirtió su restauración en una intervención especialmente sensible. La recuperación demandó estudios, tareas especializadas y diferentes etapas de obra para evitar alterar las características históricas del inmueble. Actualmente, incluso los organismos turísticos provinciales destacan que la fachada recuperó sus colores originales, uno de los cambios más visibles para quienes transitan diariamente por el centro de San Miguel de Tucumán.
La fecha elegida para terminar el proceso tendrá además una fuerte carga simbólica. El 4 de octubre se celebra el Día de San Francisco de Asís, por lo que la reapertura permitirá combinar la recuperación material del edificio con una jornada central para la comunidad franciscana. Después de permanecer durante años condicionado por las obras y las restricciones de seguridad, el histórico templo comenzará una nueva etapa en pleno corazón de la capital, recuperando definitivamente uno de los espacios religiosos y patrimoniales más reconocidos de Tucumán.


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