El comercio tucumano profundiza su crisis por la caída del consumo

El comercio capitalino atraviesa una fuerte retracción: caen las ventas, se reduce la rentabilidad y aumentan los locales comerciales vacíos.
Tucumán16 de septiembre de 2026Benjamin EncinaBenjamin Encina

El comercio de San Miguel de Tucumán atraviesa un escenario de fuerte presión por la retracción del consumo y el aumento de los costos operativos. La presidenta de la Cámara de Comercio de San Miguel de Tucumán, Gabriela Coronel, volvió a advertir este miércoles sobre las dificultades que enfrentan especialmente los negocios pequeños, que dependen casi exclusivamente de la facturación diaria para afrontar alquileres, servicios, salarios y demás gastos. El diagnóstico de la entidad se apoya en un relevamiento realizado durante el primer cuatrimestre de 2026: el 64,3% de los comercios consultados informó una disminución de sus ventas, mientras apenas el 7,1% registró una mejora y el 28,6% manifestó haber mantenido niveles similares de actividad.

La preocupación no pasa solamente por cuánto venden los locales, sino por cuánto dinero queda disponible después de afrontar sus obligaciones. De acuerdo con el relevamiento de la Cámara, el 42,9% declaró tener rentabilidad nula y otro 35,7% calificó su rentabilidad como baja, lo que significa que cerca de ocho de cada diez negocios consultados operaban con márgenes muy reducidos o directamente sin obtener ganancias. Coronel explicó que el problema resulta particularmente complejo para los pequeños comerciantes que no disponen de respaldo financiero suficiente para atravesar varios meses de actividad debilitada, porque aun cuando las ventas disminuyen deben continuar pagando gastos fijos que no se reducen en la misma proporción.

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Entre esos costos, la titular de la Cámara identificó los alquileres, las tarifas eléctricas y los gastos laborales como algunos de los principales componentes que presionan sobre las cuentas de los negocios. El deterioro también comienza a observarse físicamente en diferentes sectores comerciales de la capital: según la entidad, cada vez aparecen más locales cerrados y en las galerías del centro la ocupación se encuentra por debajo del 60%, un indicador que refleja las dificultades para sostener establecimientos abiertos y también para encontrar nuevos comerciantes dispuestos a ocupar los espacios disponibles.

Los datos permiten además dimensionar las diferentes situaciones dentro del sector. Mientras una pequeña proporción consiguió aumentar su facturación durante los primeros meses del año, la mayoría atravesó retrocesos o permaneció sin crecimiento. El informe denominado “Panorama Comercial Ene-Abr 2026” señaló que la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores repercutió directamente sobre la actividad y obligó a los comerciantes a recurrir con mayor frecuencia a descuentos, promociones, facilidades de pago y liquidaciones para intentar mantener el movimiento. Sin embargo, esas herramientas no necesariamente solucionan el problema de rentabilidad, porque vender con promociones también puede reducir el margen disponible para cubrir los costos.

La transformación de los hábitos de compra agrega otro desafío. Aunque los medios de pago digitales ya tienen una fuerte presencia entre los consumidores, una parte importante de los negocios tradicionales todavía no desarrolló canales profesionales de comercialización por internet. La Cámara viene señalando la necesidad de avanzar más allá de las ventas realizadas únicamente mediante redes sociales o WhatsApp y construir herramientas digitales capaces de competir por una demanda que se desplaza progresivamente hacia plataformas electrónicas. Ese proceso adquiere mayor importancia en un contexto en el que el comercio presencial pierde movimiento y las empresas necesitan ampliar sus posibilidades de llegar a consumidores fuera de los circuitos tradicionales.

El escenario descrito por la Cámara no significa que las ventas totales de toda la actividad tucumana hayan disminuido exactamente un 64%. El dato indica que el 64,3% de los establecimientos relevados respondió que había sufrido una caída en sus ventas, una diferencia importante al momento de interpretar el informe. La advertencia actual de la entidad retoma precisamente esos resultados para mostrar que la debilidad observada durante el primer cuatrimestre no fue solamente un problema puntual y que muchos comercios siguen llegando a la segunda mitad del año con dificultades para recuperar márgenes de rentabilidad.

La preocupación empresarial se concentra ahora en la capacidad de los pequeños y medianos establecimientos para atravesar los próximos meses sin profundizar cierres. Menor consumo, altos costos fijos, locales desocupados y rentabilidad limitada forman parte de un mismo escenario que obliga a los comerciantes a revisar gastos y estrategias de venta. La Cámara de Comercio sostiene que la modernización de los canales digitales puede convertirse en una herramienta para ampliar mercados, pero al mismo tiempo advierte que el problema central continúa siendo la falta de movimiento suficiente para sostener estructuras comerciales que dependen de ingresos cotidianos.

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