
River rechazó el nuevo torneo y volvió a cuestionar la estructura de la AFA
Benjamin EncinaLa aprobación del nuevo formato del fútbol argentino para las temporadas 2027 y 2028 dejó expuesta una nueva diferencia entre River Plate y la conducción de la AFA. Durante la Asamblea de la Liga Profesional, realizada este jueves en Buenos Aires, el club de Núñez fue la única institución que votó en contra del proyecto que mantendrá los 30 participantes en Primera División.
La representación de River estuvo a cargo del vicepresidente segundo, Ignacio Villarroel, y del secretario general, Agustín Forchieri, quienes expresaron formalmente el rechazo de la institución. El principal cuestionamiento apuntó a la decisión de conservar 30 equipos en la máxima categoría, una estructura que la dirigencia considera demasiado amplia y que, a su entender, afecta la organización y la competitividad del campeonato.
La postura fue ratificada públicamente por el presidente del club, Stefano Di Carlo, quien explicó que River no acompañó la iniciativa porque considera que introduce modificaciones parciales sin resolver el problema de fondo. “No vamos a acompañar este proyecto porque es un cambio cosmético”, sostuvo al referirse al esquema aprobado por la mayoría de los dirigentes.

Di Carlo reconoció que la propuesta representa una mejora respecto del sistema anterior, pero insistió en que la cantidad de participantes debe reducirse para avanzar hacia una competencia con otra estructura. “Es increíble que no haya sido así desde hace tres años, pero no resuelve el problema de fondo”, agregó sobre la decisión de modificar el calendario sin alterar el número de clubes.
El dirigente también buscó aclarar las versiones que circularon sobre la propuesta presentada por River durante las reuniones. “River no pidió que haya diez descensos directos”, afirmó, y explicó que la institución trabaja junto con Estudiantes de La Plata en un documento para impulsar una transformación gradual del fútbol argentino. Según su planteo, el objetivo es avanzar hacia un formato más reducido y ordenado.
Sin embargo, distintas reconstrucciones periodísticas difundieron versiones diferentes sobre el alcance de la alternativa discutida en la asamblea. Algunas informaciones señalaron que River propuso reducir la Primera División a 20 equipos y aplicar diez descensos en una misma temporada, mientras que Di Carlo negó públicamente que esa fuera la solicitud formal del club. La diferencia entre ambas versiones quedó expuesta tras la reunión.
Por su parte, Estudiantes no pudo emitir su voto durante la asamblea. La institución platense estuvo representada por un dirigente sin facultades reglamentarias para sufragar, debido a las sanciones que alcanzan a su presidente, Juan Sebastián Verón, y a otros integrantes de la conducción. Pese a no participar de la votación, el club comparte cuestionamientos sobre la estructura actual del campeonato.
La propuesta de la Liga Profesional fue aprobada por amplia mayoría y establece la eliminación de las dos zonas que se utilizaron en los últimos torneos. En su lugar, habrá una competencia con una tabla común de 30 equipos, dos campeonatos semestrales y definiciones mediante playoffs. Cada institución enfrentará a todos sus rivales y tendrá jornadas adicionales destinadas a los clásicos o emparejamientos especiales.
El calendario mantendrá el Torneo Apertura y el Torneo Clausura. En cada semestre se disputarán 15 fechas de fase regular y los 16 equipos mejor ubicados avanzarán a los cruces eliminatorios. Los octavos y cuartos de final se jugarán en la cancha del equipo mejor clasificado, mientras que las semifinales y las finales tendrán sede neutral.
También continuará vigente la tabla anual, que reunirá los puntos obtenidos durante las dos competencias y servirá para determinar al campeón de Liga y distribuir las plazas para los torneos internacionales. En cuanto a los descensos, el esquema aprobado contempla dos pérdidas de categoría por temporada: una por promedios y otra por la ubicación en la tabla general.
La discusión excedió el aspecto deportivo y volvió a poner en primer plano las diferencias institucionales entre River y la conducción encabezada por Claudio Tapia. Di Carlo sostuvo que el club seguirá planteando sus propuestas y defendiendo su postura dentro de los espacios de decisión. “Esto es largo”, expresó al anticipar que la entidad continuará trabajando junto con Estudiantes para impulsar cambios.
El presidente también se refirió a los cuestionamientos de los hinchas por el arbitraje y apuntó a la responsabilidad de las autoridades de la AFA. “La responsabilidad sobre la transparencia y la competencia está ahí”, manifestó, al señalar que las preocupaciones deben dirigirse hacia la conducción de la entidad.
Con el nuevo formato aprobado, la reforma comenzará a regir en 2027, pese al rechazo de River. La dirigencia millonaria anticipó que mantendrá sus planteos sobre la cantidad de participantes y la necesidad de modificar la estructura de fondo, mientras la mayoría de los clubes respaldó el calendario que se aplicará durante las próximas dos temporadas.


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