San Miguel de Tucumán: detectaron 822 casas deshabitadas en el área central

Un relevamiento del IPV detectó cientos de inmuebles desocupados dentro de las cuatro avenidas y abrió el debate sobre el suelo urbano.
Tucumán24 de agosto de 2026Benjamin EncinaBenjamin Encina

Un relevamiento realizado por el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) reveló una situación que pone el foco sobre el aprovechamiento del suelo urbano en San Miguel de Tucumán: en el área comprendida dentro de las cuatro avenidas existen 822 viviendas deshabitadas y 104 terrenos baldíos.

El dato adquiere mayor relevancia porque el sector relevado representa apenas el 22% de la superficie total de la ciudad. El estudio abarcó aproximadamente 20 kilómetros cuadrados del área central y permitió identificar una importante cantidad de inmuebles que actualmente no están siendo utilizados como viviendas.

Del total de 822 casas vacías, 547 propiedades cuentan con carteles de venta o alquiler, mientras que las otras 275 se encuentran en estado de abandono.

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La diferencia entre ambos grupos permite observar dos realidades. Por un lado, existe una importante cantidad de viviendas que podrían incorporarse al mercado inmobiliario, pero permanecen desocupadas mientras esperan ser vendidas o alquiladas. Por otro, cientos de inmuebles presentan directamente signos de abandono, lo que genera un impacto sobre el paisaje urbano y el mantenimiento del casco histórico.

A estos números se suman los 104 baldíos detectados dentro del área central. Se trata de espacios que, pese a encontrarse en una de las zonas con mayor concentración de infraestructura y servicios de la capital tucumana, permanecen sin una utilización residencial o comercial.

El relevamiento vuelve a poner sobre la mesa el debate acerca de cómo se utiliza el suelo urbano disponible y cuál es el rol que pueden tener las políticas públicas para favorecer la recuperación de inmuebles y terrenos ubicados en zonas consolidadas de la ciudad.

La existencia de cientos de viviendas vacías también plantea interrogantes frente a la necesidad de acceso a la vivienda, especialmente en un contexto en el que muchas familias buscan alternativas habitacionales y el crecimiento de la ciudad genera presión sobre nuevos terrenos periféricos.

Desde una perspectiva urbana, recuperar viviendas abandonadas o incorporar al mercado aquellas que permanecen cerradas podría contribuir a aprovechar mejor la infraestructura existente, evitando que el crecimiento de la ciudad dependa exclusivamente de la expansión hacia nuevos sectores.

El dato también resulta significativo por la concentración de estos inmuebles en el área central, donde existe acceso a transporte, comercios, establecimientos educativos, servicios públicos y otras instituciones.

El relevamiento del IPV aporta así una radiografía sobre una problemática que no se limita a la cantidad de casas sin habitantes: también muestra el desaprovechamiento de terrenos e inmuebles en una zona estratégica de San Miguel de Tucumán.

Con 822 viviendas desocupadas y 104 baldíos en apenas 20 km², el escenario abre un debate sobre la necesidad de impulsar políticas de renovación urbana, recuperación del patrimonio, acceso a la vivienda y aprovechamiento del suelo dentro de la capital tucumana.

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