“Súper Niño”: prevén hasta un 90% más de lluvias en diciembre

El fenómeno climático podría generar lluvias extraordinarias en la zona núcleo y aumentar los riesgos para cultivos, caminos y producción agropecuaria.
Nacionales27 de agosto de 2026Benjamin EncinaBenjamin Encina

El campo argentino comienza a prepararse para un escenario climático que podría generar fuertes impactos durante la próxima primavera. Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) advierte que el fenómeno de El Niño podría provocar precipitaciones muy superiores a los valores habituales en la zona núcleo, con un incremento de hasta 90% en diciembre.

La proyección encendió las alarmas entre productores y autoridades debido a que las lluvias extraordinarias podrían afectar los rindes de los cultivos, generar anegamientos y complicar el desarrollo normal de las actividades agropecuarias.

Según el informe de la BCR, la zona núcleo —que comprende sectores del sur de Córdoba, norte de Buenos Aires y centro de Santa Fe— tendría precipitaciones 30% superiores a lo normal en octubre, 70% mayores en noviembre y hasta 90% adicionales en diciembre. La mayor intensidad del fenómeno se concentraría durante la primavera.

Screenshot_20260827_065405_Gallery

El escenario presenta un doble impacto para el sector agropecuario. Por un lado, las lluvias pueden representar una oportunidad después de varias campañas afectadas por la sequía. Pero, por otro, un exceso de agua puede provocar anegamientos, pérdida de lotes bajos y enfermedades en los cultivos.

Además, los especialistas advierten que no solo importa la cantidad total de precipitaciones, sino también la regularidad con la que se produzcan. Lluvias frecuentes y persistentes podrían dificultar las tareas de siembra, cosecha y aplicación de tratamientos en los campos.

Un dato que podría moderar parcialmente el impacto es la situación actual de los suelos. A diferencia de agosto de 2025, cuando las reservas de agua eran las mejores de los últimos cinco años, actualmente alrededor del 80% de la región núcleo presenta reservas regulares a escasas. Esa condición podría funcionar como un margen de absorción frente a las lluvias extraordinarias que se proyectan.

El fenómeno también genera preocupación por el riesgo de inundaciones y crecidas de ríos. La Agencia Federal de Emergencias (AFE) identificó al noreste argentino y la Cuenca del Plata como algunas de las regiones con mayor nivel de riesgo.

El escenario más complejo alcanza a Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa, Entre Ríos y el norte de Buenos Aires, donde podrían registrarse inundaciones y crecidas. Según las proyecciones, las precipitaciones por encima de los valores normales podrían extenderse incluso hasta el otoño de 2027.

Qué puede pasar con los principales cultivos

Los productores y técnicos ya analizan cambios en las estrategias de implantación. En el caso del maíz, una de las alternativas es adelantar la siembra entre una y dos semanas, con el objetivo de que el período crítico del cultivo coincida con diciembre, cuando se espera la mayor cantidad de precipitaciones, y evitar posteriormente los golpes de calor de enero.

Para la soja, también se recomienda analizar un adelanto de la implantación. La situación es todavía más relevante para la soja de segunda, mientras que en materia genética se evalúa avanzar hacia grupos de madurez más cortos.

El trigo, en tanto, presenta actualmente una condición favorable: alrededor del 95% de los lotes de la región núcleo se encuentra en estado excelente o muy bueno. Sin embargo, la combinación de humedad sostenida y el aumento de las temperaturas durante la primavera podría favorecer la aparición de enfermedades foliares, entre ellas la mancha amarilla, que ya comenzó a detectarse en sectores de Santa Fe y Córdoba.

Preparan medidas ante el escenario climático

Frente a las proyecciones, productores y organismos públicos comenzaron a trabajar en medidas de prevención y respuesta. El Gobierno nacional puso el foco en la coordinación entre distintas áreas para anticiparse a posibles inundaciones y otros efectos del fenómeno.

Entre los organismos involucrados se encuentran el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el Instituto Nacional del Agua (INA), la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y el Sistema Nacional de Alerta y Monitoreo de Emergencias (SINAME).

Además, la AFE inició una agenda de reuniones con provincias, fuerzas de seguridad, organismos científicos y autoridades de países vecinos para fortalecer los sistemas de alerta y la capacidad de respuesta.

En este marco, el director ejecutivo de la Agencia Federal de Emergencias, Santiago Hardie, mantiene reuniones con distintas jurisdicciones. La agenda contempla encuentros con Salta y Jujuy y también con Tucumán, donde está prevista una reunión de articulación el 28 de agosto.

La preocupación por el fenómeno climático también alcanza a gobiernos provinciales de distinto signo político. En los próximos días, La Pampa y Buenos Aires avanzarán en un convenio de coordinación para prevenir y responder ante posibles efectos de El Niño/Oscilación Sur (ENOS).

El objetivo será mejorar la prevención, compartir información y establecer mecanismos de respuesta frente a eventuales inundaciones y crecidas.

El fenómeno, por ahora, constituye una proyección climática y no implica que necesariamente se produzcan lluvias de esa magnitud en cada punto del territorio. Sin embargo, los datos de la BCR ya llevaron a productores y autoridades a prepararse para un período de mayores precipitaciones, especialmente durante octubre, noviembre y diciembre.

Artículos relacionados