
Córdoba impulsará una ley para que las familias puedan refinanciar sus deudas
Benjamin EncinaEl gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, anunció que enviará a la Legislatura provincial el proyecto de ley denominado “Alivio Cordobés”, una iniciativa que busca reducir el nivel de endeudamiento de las familias y facilitar la refinanciación de créditos personales, préstamos y saldos de tarjetas de crédito.
La propuesta apunta principalmente a bajar las tasas de interés y permitir que las familias puedan reorganizar sus compromisos financieros mediante un esquema de cuotas más previsibles. El Gobierno cordobés sostiene que el objetivo es enfrentar el crecimiento de la morosidad y aliviar una situación que afecta a numerosos hogares.
Llaryora explicó que la iniciativa busca atender situaciones cotidianas de las familias, como las personas que utilizan una tarjeta de crédito para afrontar gastos, quienes toman un préstamo para comprar o reparar un vehículo utilizado para trabajar o quienes recurren al crédito para afrontar gastos vinculados con la educación de sus hijos.

Los tres ejes del proyecto
El programa se estructura sobre tres objetivos principales.
El primero consiste en reducir las tasas de interés. Para eso, la Provincia trabajará junto con el Banco de Córdoba y realizará una invitación a entidades de la banca privada para que también puedan incorporarse al esquema de refinanciación.
La intención es ofrecer condiciones financieras por debajo de las tasas actuales del mercado, de manera que las familias puedan afrontar sus compromisos con una carga mensual menor.
El segundo eje apunta a unificar y ordenar las deudas familiares. El programa permitirá agrupar diferentes obligaciones de menor monto en una sola cuota, facilitando la administración de los pagos.
Según explicó el gobernador, los planes contemplarán plazos de entre 24 y 48 cuotas, dentro de la misma entidad financiera. La idea es que las familias puedan reemplazar múltiples vencimientos por una cuota única y previsible.
El tercer punto está relacionado con la reactivación del consumo local. El Gobierno cordobés considera que una reducción de los intereses permitiría liberar parte del dinero que actualmente se destina al pago de deudas y que esos recursos podrían volver al circuito comercial.
“Cada peso que una familia cordobesa se ahorra de intereses, es un peso que vuelve de inmediato al almacén de barrio, a la carnicería o al comercio local”, sostuvo Llaryora al presentar la iniciativa.
Un esquema de “esfuerzo compartido”
El gobernador definió el programa como una propuesta basada en el “esfuerzo compartido” entre el Estado, las entidades financieras y las propias familias.
De acuerdo con la explicación oficial, la Provincia aportará una reducción de la carga impositiva, mientras que las entidades financieras deberán resignar parte de su rentabilidad para ofrecer mejores condiciones de refinanciación.
A cambio, las familias que ingresen al programa deberán asumir el compromiso de mantener los pagos mediante una cuota accesible.
“No le pedimos magia a nadie, le pedimos responsabilidad a todos. No queremos regalar nada, queremos aliviar, en la medida de lo posible, una situación que angustia a muchos cordobeses”, expresó Llaryora.
El contraste con el Gobierno nacional
La propuesta cordobesa también plantea una diferencia con la postura que mantiene el Gobierno nacional frente al problema del endeudamiento y la morosidad.
El presidente Javier Milei sostuvo que la morosidad constituye un problema entre privados y rechazó la idea de una intervención estatal directa para resolver las deudas de los consumidores.
Llaryora, en cambio, considera que el Estado provincial puede intervenir mediante herramientas que permitan mejorar las condiciones de financiamiento y evitar que el crecimiento de los intereses termine profundizando el endeudamiento de las familias.
El proyecto todavía deberá ser tratado por la Legislatura de Córdoba, por lo que sus alcances definitivos dependerán del debate legislativo y de las modificaciones que puedan incorporarse antes de una eventual aprobación.
Desde el Gobierno provincial presentan la iniciativa como una herramienta para reducir la morosidad, ordenar las finanzas familiares y recuperar capacidad de consumo, con la expectativa de que el alivio financiero también tenga impacto sobre los comercios y el empleo local.


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